Argentinos hicieron largas colas para renunciar a la Iglesia Católica

153

Después del rechazo del Senado a la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), el pasado jueves, miles de argentinos decidieron renunciar a la Iglesia Católica.

Los miles de argentinos a favor de la legalización del aborto seguro y gratuito aseguraron que renunciar a la Iglesia Católica es una forma de manifestar su desacuerdo con el fallo del Senado.

Esta acción impulsada por la Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL) busca que todas aquellas personas que fueron bautizadas por esta institución y no se sientan identificados con ella, renuncien a la Iglesia Católica.

Por su parte, el integrante de CAEL, Fernando Lozada, declaró a un medio local que “para quien no está representado por la Iglesia (Católica) es un acto de desafiliación tal como si, a una edad temprana, nos hubiesen anotado en un club o en un partido político con el que no coincidimos”. 

A través de un comunicado, la organización señaló que “la separación entre la religión y el Estado es fundamental para que todos los ciudadanos tengan ‘un piso de igualdad’ sin importar las creencias y convicción que puedan tener”.

Según la CAEL, el Estado aporta 20 mil millones de pesos argentinos anuales, lo cual equivale a cerca de más de 682 millones de dólares, a la Iglesia Católica, en proporción de sus fieles bautizados.

“Para la Iglesia Católica todo bautizado es católico, está de acuerdo con sus doctrinas, y por lo tanto utiliza la cifra de bautizados (muy alta porque el bautismo se transformó en una cuestión cultural) para imponer sus puntos de vista en la legislación y conseguir privilegios”, escribió el movimiento.

Lea también Mujeres de Paraná se manifestaron en contra de los abortos clandestinos

Renunciar a la Iglesia Católica o la apostasía colectiva

La apostasía no es más que la solicitud de desvinculación o negación de la fe en una religión. En este caso, a la Iglesia católica.

Por ello, la CAEL plantó carpas en la plaza del Congreso desde el pasado 8 de agosto, con el fin de impulsar una apostasía colectiva. A través de la iniciativa ‘No en mi nombre’, la organización asesora y ayuda a todos aquellos que deseen renunciar a la Iglesia Católica.

¿Cómo hacer el trámite?

Para renunciar a la Iglesia católica, se debe enviar una carta que informe su decisión y que solicite que se modifiquen los registros donde figura como miembro de la religión.

Desde la Coalición recomiendan que la carta no debe tener demasiadas justificaciones “dado que la decisión de dejar de pertenecer a la institución es íntima y no es necesario dar explicaciones de ello”.

También aclaran que “es importante que la carta contenga datos del bautismo (parroquia y fecha aproximada, al menos el año)”.

La misiva deberá enviarse a la diócesis a la que pertenece, es decir, la parroquia donde se bautizaron.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *