Asesinato de escorts en México encendieron las alarmas

173

Los homicidios de dos modelos extranjeras que se anunciaban en un sitio de “escorts” han encendido las alertas por la trata de personas en México, donde organizaciones civiles denunciaron que las autoridades se niegan a reconocer la existencia de dicho delito.

“Hay que hacer algo y revisar qué pasa con el trabajo sexual”, dijo este viernes Aida García Badillo, activista en favor de los derechos de las trabajadoras sexuales en México.

Agregó que el Gobierno tiene la principal obligación de investigar a fondo los hechos.

La argentina Karen Ailen Grodzinski, de 23 años, y la venezolana Génesis Uliannys Gibson, de 24 años, son las dos modelos asesinadas que se anunciaban en un sitio de acompañantes denominado Zona Divas.

Ambas jóvenes fueron encontradas sin vida en hoteles de la capital de México. La primera, el pasado 27 de diciembre, y la segunda, el 17 de noviembre, después de ser vistas por última vez en la céntrica ciudad de Puebla.

De acuerdo con medios locales, Karen fue la primera que denunció en redes sociales la desaparición de Génesis, el 16 de noviembre, y quien identificó su cuerpo para posteriormente comunicarse con la familia de su amiga. Diez días después Karen fue asesinada.

Respecto al homicidio de Karen, las autoridades mexicanas detuvieron a un actor identificado como Alejandro Axel “N”, quien fue ingresado a un penal de la ciudad de México (CDMX) acusado por la muerte de la modelo argentina.

Red de “El Caputo”

Respecto al sitio de “escorts” Zona Divas, un diario mexicano señaló que existe una red de tráfico de mujeres que opera desde Argentina a través de un hombre identificado como “El Caputo”, que tiene su conexión en México con la familia Santoyo Cervantes, donde las mujeres son traídas con la promesa de convertirlas en actrices.

Por su parte, el portal dio a conocer hoy por medio de un comunicado que las “modelos escort” solo pagan una cuota mensual por publicitarse en el sitio.

Agregaron que las “escorts” firman un convenio ante notario “en el que declaran que lo hacen bajo voluntad propia y sin ser obligadas a prostituirse”.
Negaron que la familia Santoyo Cervantes pertenezca a una red de trata.

“Hay muchas maneras de demostrar la situación de trata, en ese sentido (las autoridades mexicanas) no quieren reconocer lo que realmente sucede detrás del trabajo sexual, como el abuso y la desigualdad”, señala la activista.

Medios mexicanos señalaron que las autoridades tienen plenamente identificadas estas páginas que operan con dirección IP de España y otros países de Sudamérica y destacaron que no pueden proceder en su contra porque no hay denuncias de las mujeres que ahí se publicitan.