Aumentó violencia en calles del Uruguay

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Uruguay.- Daniel tiene cincuenta y cinco años de edad y hace cuatro años que maneja un vehículo tipo taxi. En la madrugada del pasado día domingo subió a un grupo de jóvenes en Echevarriarza y Buxareo. Le solicitaron que los llevara a un boliche. En el camino los muchachos se dispusieron a cantar, generara violencia, sacudir el vehículo e insultar al trabajador.

Según reseñó el portal El País, el conductor del taxi detuvo el vehículo. “Cuando llegué a la esquina frené y les solicité que se bajaran”, contó el taxista ayer al mismo tiempo que realizaba  la denuncia en la seccional 10 de Pocitos.

“Me denigraron y dejaron las puertas de atrás abiertas. Coloqué el freno de mano. Me bajo para cerrar las puertas. Cuando doy la vuelta me asieron entre los cuatro y me golpearon. Patadas en la cabeza y demás”, afirmó el chofer.

Así, Daniel estuvo internado en el sanatorio del Banco de Seguros hasta la tarde del día de ayer. Tiene golpes en el rostro. Daniel considera que el ataque es producto del “alcohol o algo más. La sociedad se encuentra cada vez más violenta, yo me bajé a cerrar las puertas, llevaba los lentes puestos porque no iba a reñir, me pegaron igual”, aseveró el trabajador.

La información oficial expresada por la Jefatura de Policía de la ciudad de Montevideo indicó que el obrero fue asaltado con una botella.

El grupo de agresores desapareció del lugar, dejando al herido tirado en la calle sin prestarle asistencia. Personal médico que llegó al lugar diagnosticó para la víctima: “politraumatismo de cráneo“. Trabajaron en el lugar efectivo de Zona II y Policía Científica quien examina las pruebas conseguidas desde el lugar del hecho.

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Tiroteo y violencia

Por otro lado, un ómnibus de la línea 158 se hallaba circulando por Aparicio Saravia cuando al llegar a la encrucijada con Coronel Raíz una bala impactó en su parabrisas, pasando muy cerca del chofer. El proyectil narró una línea hasta que acabó rozando una baranda. Posteriormente se alojó en el techo del coche, tras pasar a pocos centímetros del chofer.

El ómnibus se encontraba repleto y de milagro nadie resultó herido, según se pudo saber. Testigos del episodio señalaron que se trató de una bala perdida producto de un tiroteo entre los ocupantes de una moto de alta cilindrada y un coche de color oscuro.