Boca perdió 2 a 1 en Ecuador

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Ecuador.- En el estadio Atahualpa de Quito, Boca Juniors se quedó sin invicto al caer por 2 a 1 frente a Independiente del Valle por el partido de Ida de la semifinal de la Copa Libertadores. Pablo Pérez había puesto en ventaja a los xeneizes a los 12 minutos, pero los ecuatorianos dieron vuelta el resultado con los goles de Cabezas y Angulo en el segundo tiempo.

El fútbol nos tiene acostumbrados a varias sorpresas. Por lo general, en los torneos internacionales encontramos una cenicienta del cuento que se mete en la pelea de los gigantes. En esta edición de la Copa Libertadores nos encontramos con este interesante conjunto ecuatoriano de Independiente del Valle que ya se cargó a River, a los Pumas de México y ahora va por Boca Juniors.

El equipo de Guillermo Barros Schelotto puso en Quito el peso de su historia, el nombre de sus figuras y su chapa de candidato. Boca pisó fuerte de entrada y dominó el trámite del encuentro en los primeros 25 minutos. Presionó como si no le importará la altura, hacía circular la pelota como si fuera el local, y además, fue contundente. Pablo Pérez entró al área gracias a una pared armada con Zuqui y estampó el primer gol al lado del palo izquierdo de Azcona. Todo parecía perfecto.

Mientras Boca creaba su poder ofensivo en el carril central de su ataque, donde se juntaban Pérez, Tevez, Lodeiro, Benedetto y Zuqui, Independiente del Valle lo hacía por las bandas. Los ecuatorianos siempre lastimaron por los costados. Tellechea y Cabezas volvieron loco a Jara que no recibía tanta ayuda de Zuqui o Benedetto, y por el otro lado, Fabra sufría los embates de Julio Angulo y Núñez. Así fue, con más empuje, intentos individuales, y centros cruzados que Independiente fue volcando la balanza a su favor. La altura fue un factor importante para que Boca perdiera ese protagonismo que tenía al principio.

Ni siquiera el descanso del entretiempo cambio los aires de la rivera. Boca salió decidido a defender el resultado y liquidarlo de contragolpe. Independiente aprovechó la situación para seguir con su plan y de tanto empujar, el gol llegó. Después de un centenar de centros rechazados por la defensa, Jara se resbaló dejando solo a Cabezas para que pueda definir libremente y conseguir la (justa) igualdad.

Guillermo, al ver un equipo sin reacción, buscó explosión con el ingreso de Chávez, pero Boca no tenía conexión entre sus jugadores para crear contras que aprovecharan la velocidad del ex Banfield.  Independiente, de tanto ir por los costados, el gol de la victoria lo encontraría por el medio. José Angulo recibió de espaldas entre los centrales y, con un solo toque, se dejó mano a mano con Orión que nada tuvo que hacer ante su remate cruzado.

Ahí hubo una pequeña reacción de Boca, de la mano de un Tevez que no había aparecido en el partido. El xeneize tuvo algunas chances para conseguir algo que hubiera sido injusto, pero se despertó tarde. Ahora tendrá que ir a la Bombonera y despertar a esta cenicienta para ponerle final a su cuento.




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