Bolivia, una nación para crecer con ella

Bolivia.- La República de Bolivia es uno de esos estados latinoamericanos donde las dificultades significan oportunidad. Esta tierra se encuentra en plena evolución, viviendo en una invariable bonanza bancaria durante las últimas décadas, al tiempo que el resto del mundo se tambalea bajo los azotes de las dificultades, que se encuentran causando grandes trastornos y destrucciones en la sociedad global.

No es de extrañar, por tanto, que cada vez sean más los extranjeros que se sienten cautivados por esta nación para probar fortuna, optimizar su calidad de vida y volver a poseer una alternativa en el mercado laboral o iniciarse en él. Y no hablamos solo de sus países vecinos, sino que cada vez son más los que resuelven cruzar el charco desde Europa en busca de nuevos espacios.

Según el portal Estrella Digital, cuando aterrizamos en una nación nueva, lo usual es elegir el alquiler de una vivienda, haciendo uso de los portales inmobiliarios de referencia en Bolivia.

Si el turista elige los conocidos alquileres en Santa Cruz, después de haber estudiado todas las áreas donde le gustaría asentarse y sus condominios específicos, hallará una buena gastronomía, un agente amable, un clima muy agradable y una alta calidad en los servicios públicos.

La oferta inmobiliaria de alquileres en Santa Cruz se ha desarrollado mucho durante los últimos años, con lo que localizar el inmueble apropiado está más que asegurado.

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Por otro lado, para aquellos que tienen algunos ahorros, pero no lo suficiente como para comprar una vivienda o aún no quieren asentarse de manera más concluyente, existe una peculiaridad de Bolivia que se conoce como anticrético.

El anticretico en Bolivia resulta una modalidad muy beneficiosa de acceso a la vivienda. Consiste en un contrato que se firma ente el dueño del inmueble y el arrendatario con el que se llega a un convenio muy particular.

El propietario cede la casa por una cantidad de dinero elevada, corrientemente más elevada de lo que conjeturaría el alquiler de esa vivienda durante un año, y el arrendatario hace uso y disfrute de ella durante el espacio de tiempo que se firme, habitualmente un año y, al  finalizar el contrato, recibe de vuelta el total del dinero que cedió al propietario, devolviéndole a este el inmueble.

Patricia Arnone

Patricia Arnone

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