martes, noviembre 30, 2021
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Caso Pando-Barcelona: la libertad de expresión, un derecho

En 2013 María Cecilia Pando, presidenta de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina y esposa del mayor retirado Pedro Rafael Mercado, inició una causa contra la revista Barcelona por “daños morales” a su imagen. Esto se debió a que tal medio en 2010 publicó un fotomontaje utilizando su cara, en la cual aparecía un cuerpo “maniatado”. La jueza falló  a favor de Pando y Barcelona deberá pagarle.

Pando lidera un grupo el cual en varias ocasiones defiende a las personas que integraron el grupo cívico-militar del último golpe de estado en Argentina. En este sentido, la demandante había llevado a cabo una acción de protesta en 2010: la activista se había encadenado al Edificio Libertador para reclamar por la liberación de militares procesados.

Barcelona, en sus publicaciones quincenales, utiliza como recursos retóricos la parodia y sátira de hechos que involucran a personalidades de la coyuntura, siendo este el caso de Pando.

La Jueza Susana Nóvile falló a favor de Pando y esta le ganó el juicio a la revista Barcelona por la contratapa que la mostraba «maniatada con una red». Por lo tanto, la revista deberá pagar 40 mil pesos a la damnificada. Dado que el fallo es en primera instancia, Barcelona podrá apelar en segunda instancia o a la cámara de casación.

Ingrid Beck, directora de Barcelona, aseguró: «la revista satirizaba la acción de una protesta en la que Pando se había encadenado al edificio Libertador». También agregó que Pando es «una figura pública» y que «la sátira es el principal recurso que utiliza la publicación para expresarse». Su ex socio Mariano Lucano, periodista y diseñador gráfico, aseguró en su momento que la revista advierte a los lectores su carácter paródico: «En la tapa y en el staff hay una frase que dice «Barcelona es una obra de ficción» y en la tapa dice «no toda la información ha sido debidamente chequeada».»

«En la edición del 13 de agosto de 2010 la revista Barcelona publicó en su contratapa (edición 193) una foto trucada en la que aparece completamente desnuda y maniatada con una red. Dicha fotografía que ocupaba la totalidad de la imagen de la contratapa y, por tanto, pudo verse exhibida en miles de kioscos fue acompañada de leyendas de carácter pornográfico, igual que la imagen», señala el fallo.

La  demanda de Pando fue  por «Daños y Perjuicios», y el fallo dice: «Sostiene que ello lesiona su honra desde que está legalmente casada con el Mayor (RE) Pedro Rafael Mercado desde hace 23 años y tiene siete hijos cuyas edades, en aquel momento, eran de 21, 19, 17, 15, 14, 12 y 10 años, los que estaban y aún hoy están en edad de sufrir la humillación que significa ver a su madre expuesta de esta manera infame y mentirosa».

Pando, en el momento de publicación de la foto, la tildó de “pornográfica” y, mediante una medida cautelar, pidió que se sacara de circulación; esto al final no ocurrió.

En referencia a este caso, el Foro de Periodismo Argentino (Fopea), que agrupa a más de 300 periodistas profesionales de todo el país, consideró «un grave riesgo para el derecho constitucional de la libertad de expresión que prosperen estas clases de demandas. El ejercicio pleno de este derecho humano comprende, entre otros, el derecho a la sátira, que es lo que habitualmente hace la revista Barcelona», indicó Fopea.

Varios organismos de DDHH y personas destacadas apoyaron y apoyan a Barcelona. Tal fue el caso de Damián Loreti, quien en su carácter de miembro del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) tiene una larga trayectoria en la defensa de periodistas y medios en este tipo de demandas. Este quien defendió legalmente a la revista.

Esto lleva a considerar algunos tratados que tienen que ver con la libertad de expresión, los derechos humanos y el derecho internacional, a su vez que entra en tensión con el resguardo de la imagen personal.

Para empezar la Constitución Nacional establece: Art. 14.- Todos los habitantes de la Nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamenten su ejercicio; a saber: de trabajar y ejercer toda industria lícita; de navegar y comerciar; de peticionar a las autoridades; de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino; de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa; de usar y disponer de su propiedad; de asociarse con fines útiles; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender.
Art. 32.- El Congreso federal no dictará leyes que restrinjan la libertad de imprenta o establezcan sobre ella la jurisdicción federal.

Pando Barcelona

Sin embargo, esto puede entrar en conflicto con algunas figuras legales como calumnias, injurias, difamación, y el honor. El honor es aquel derecho que tiene toda persona a su buena imagen, nombre y reputación, de tal forma que todos tenemos derecho a que se nos respete, dentro de nuestra esfera personal cualquiera que sea nuestra trayectoria vital, siendo un derecho único e irrenunciable propio de todo ser humano.

La injuria es la ofensa al honor de una persona que está presente y que se puede hacer en privado. La difamación es la ofensa al honor de una persona que puede estar ausente, hecha ante otras o la publicación de hechos de menosprecio y rebajamiento ante la opinión pública que son falsos. Lo relevante en la difamación es la divulgación y publicidad que se hace de un hecho a un tercero.

En cuanto a las libertades de expresión y de información, esta debe ser constatada con la veracidad de hechos o situaciones que afecten a la esfera personal, ya que el que transcribe un hecho puede introducir elementos subjetivos que hacen perder la objetividad de una información.

Pero se puede decir que en este caso puntual la revista Barcelona advierte su carácter satírico y paródico de todas sus publicaciones, por lo que el fotomontaje debe entenderse en su contexto, aunque Pando tiene el derecho de sentir dañado su honor y el de su familia, como lo expresó en el fallo.

Otra cuestión relacionada es lo que tiene que ver con tratados de orden internacional: se entiende a la comunicación, información y libertad de expresión como un derecho humano.  

La libertad de expresión es un derecho humano, y está amparado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948; también la respaldan las constituciones de los sistemas democráticos. De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad de prensa.

Declaración Universal de los Derechos Humanos:

Artículo 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.

También en la Convención Americana sobre Derechos Humanos
«Pacto de San José de Costa Rica«, se encuentra resguardado este derecho:

Artículo 13.­ Libertad de pensamiento y de expresión.
1°. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección.
2°. El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa censura sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para asegurar:
a) El respeto a los derechos o a la reputación de los demás, o
b) La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.
3°. No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas, o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones.
4°. Los espectáculos públicos pueden ser sometidos por la ley a censura previa con el exclusivo objeto de regular el acceso a ellos para la protección moral de la infancia y la adolescencia, sin perjuicio de lo establecido en el inciso 2.
5°. Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión, idioma u origen nacional.

Si bien se contempla el respeto hacia las personas, aquí se refuerza la idea de re-pensar lo contextual; es decir, Barcelona advierte su retórica de parodia y sátira, y,a su vez parece entrar en conflicto con las expresiones de Pando dado que esta última posee hechos y declaraciones que atentan contra el orden democrático y los DDHH. Esto puede generar algún tipo de repudio por parte de algunos medios de comunicación y otras organizaciones.

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