¿Cómo reciclar y reutilizar la comida?

123

Los restos de follajes se pueden convertir al día siguiente en una pasta, salsa para pasta o caldo. Si eran verduras al dente, se puede preparar una torta.

Según reseñó el portal Comer Mejor, si queda un poco de carne durante el almuerzo, pescado o pollo cocido, es posible aprovecharlo para hacer croquetas, empanadas, rellenar zuccinis o zapallitos, o añadirlo a una ensalada especial para aportar proteínas, rellenar canelones o montar una lasaña, convertirlo en un strogonoff o carne a la cazuela.

Así, antes de botar las frutas que se encuentren muy maduras, preparar con ellas un postre: compotas, jaleas, dulces, licuado, confituras o torta, o simplemente convertirlas en una salsa para helado, pasándola por la licuadora.

También es posible aprovechar hasta la última gota en los tetra bricks, latas y embotellados, agregando un poco de agua o caldo de verduras.

Del mismo modo, los yogures se pueden manipular para hacer vasitos con muesli, frutos ásperos o con una cucharada de mermelada. También pueden utilizarse como jugo y aderezo para ensaladas.

De la misma forma, si se ventiló el queso en la heladera y se puso duro, rallarlo manualmente o en la procesadora y depositarlo o almacenarlo en bolsitas en el freezer es una gran alternativa.

Imagen relacionada

Otra recomendación es para el pan del día anterior, que se puede convertir en unos croutons (pan tostado) para una ensalada o consomé, o tostarlo para desayunar.

De la misma manera si se hizo mucha pasta o arroz, apartar lo que no se vaya a consumir (sin combinar con la salsa o los condimentos) y emplearlos para una ensalada o tortilla al día siguiente.

Si se encuentran muy maduros o están por pasarse los tomates, pelarlos y saltearlos en un sartén, en cubos de tamaño mediano, deja una salsa a medio camino para la pasta, la pizza, granos como las lentejas o hacer unas ricas albóndigas.

Otro dato es: si sobra mozzarella u otro queso o fiambre, se pueden colocar en la nevera y después manejarse para rellenar una empanadilla o tarta de queso.

Si todos rindiéramos al máximo los alimentos que adquirimos, ahorraríamos como familia y preservaríamos el sistema alimentario como sociedad.