Crítica: “La Peste” de Albert Camus

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Albert Camus (1913-1960), un argelino de nacionalidad francesa, fue quien escribió la novela La Peste que fue publicada en 1947. El ganador de un Premio Nobel de Literatura además de ser novelista, fue periodista y filósofo. En su juventud Camus fue militante comunista, para luego convertirse en un simpatizante del anarquismo tras sentirse desilusionado por aquel primero. Participó en La Resistencia durante la ocupación nazi en Paris, apoyó la revuelta en Alemania Oriental en 1953 y la Revolución del Terciopelo en Hungría tres años después. No fue ajeno al enfrentamiento entre las fuerzas independentistas argelinas y el ejército francés y bregó por el respeto hacia la población civil. Deseaba que el sistema colonial desapareciera pero sin cortar todos los lazos que se mantenían con Francia. El mundo cambió y Camus se rebeló a las transformaciones luego de la Segunda Guerra Mundial.

La novela relata a modo de crónica la llegada repentina de la peste a la ciudad Orán en la costa argelina y su desarrollo. El modo de vivir y de relacionarse entre los personajes se ve afectado con la epidemia. El doctor Rieux, personaje principal, dedica sus días a intentar combatir la enfermedad mientras observa a las personas a su alrededor que, a medida que transcurre el tiempo, adoptan diferentes maneras de vivirla.

La obra se encauza en una tradición literaria de abordar a la peste como el espacio donde la muerte, el padecimiento y la crisis son englobadas. Dentro de este género, se encuentra también Diario del año de la peste de Daniel Defoe en donde se desarrollan las diversas reacciones de los londinenses ante la epidemia, las cuales van desde el cuidado de los enfermos hasta el abandono de ellos.

Camus sostiene la denominada filosofía del absurdo cuyos fundamentos se traslucen en esta narración. Este pensamiento se basa en el hallazgo por parte de los hombres del sin sentido, luego de buscar las razones de todo lo que ocurre. Con esto Camus sostiene que son los propios actos humanos los que determinan a los individuos. No hay una voluntad superior que prefije las vidas de los hombres.  Desde un análisis marxista es posible hallar el modo en que el autor piensa a los hombres dentro de su obra, dado que se entiende a la ideología como el modo en que los hombres viven su rol en una sociedad de clases. El arte que surge de la ideología a su vez permite percibirla.

La peste es aquel absurdo del que habla Camus. Rieux no encuentra respuestas en la religión y opta por la solidaridad y la cooperación, las cuales se vuelven contagiosas entre algunos personajes. El doctor es quien manifiesta la posición del autor al no aceptar que Dios es quien determina la epidemia y al otorgarle al azar un lugar en lo que están viviendo.

La Peste logra transmitir la filosofía del absurdo del autor e invita a sus lectores a reflexionar sobre las responsabilidades individuales y la libertad de accionar que todo hombre tiene. Si se desea leer una obra que dista mucho de ser superficial, esta es una buena opción.




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