martes, octubre 26, 2021
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Crónicas de un fiscal: Capítulo I

Buenos Aires.- Nervios, distensión y alegría dominaron la jornada electoral. El lugar designado fue la escuela Nº 9 de Martínez. Llegué pasadas las 7:30 (horario estipulado para presentarme) gracias a la demora del remís. Me presento ante el gendarme, pero no tenía ninguna constancia que me acredite como fiscal; entonces voy a la búsqueda de Mariano, uno de los fiscales generales de la agrupación, que me otorga el poder para estar el comicio.

Camino por el pasillo hasta la mesa asignada. La 192 se encontraba casi al final y próxima a la salida del patio. Pasan algunos minutos cuando de a poco llegan las fiscales y la presidenta con la suplente. Como la experiencia era novedosa, aguarde a que las autoridades de mesa dieran alguna orden para que las ayude. En algunos casos, son celosos de los materiales que le entrega el correo, por lo que decidí observar cómo acondicionaban la mesa. Sólo me ocupé de mostrarles la urna vacía y acomodar las boletas de la agrupación.

Al terminar el primer paso, nos acomodamos y a los dos minutos iniciado el comicio empezaron a llegar los primeros votantes. Rápidamente se pasa la hora cuando a media mañana, el fiscal general de la agrupación de Massa se lleva a su fiscal a votar. Ella me dijo que votaba en el partido de La Matanza, pero no recuerdo la localidad. Supuestamente las agrupaciones políticas deben contar con un suplente. No fue en este caso, por lo que en la mesa quedamos cinco.

El reloj marcaba las 11:30 cuando Mariano pasa por la mesa para que vaya a votar. En este caso sí tuve una fiscal suplente. Una bella joven y rubia completó por unas horas el póker femenino de ases en la mesa.

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