¿Cuáles son los animales amenazados por la caza furtiva?

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Algunas de las especies que resultan más emblemáticas de la Tierra puede que desaparezcan, por la caza indiscriminada a la que están sometidos. Otros son víctimas del tráfico ilegal de especies. 

Especie muy común en Asia y África, las poblaciones de los elefantes durante el último siglo han sido devastadas. Los cazadores furtivos llegaron a matar a un elefante cada 15 minutos, para alimentar el comercio del marfil, tan ilegal como lucrativo. La disminución fue tan alarmante, que varios países han prohibido los mercados del marfil y protegen a los elefantes en Parques Nacionales.

A lo largo de la última década, un aumento de la demanda de las branquias de las rayas (se paga hasta 500 € el kilo en algunos mercados asiáticos) está llevando a una disminución masiva de su población. Si bien en China está prohibido su comercio desde 2016, sus branquias se siguen considerando una panacea, que cura todos los males.

Los pangolines por su parte son cazados por su apreciada carne, para uso en medicinas populares y para alimentar el comercio internacional de mascotas exóticas. En la actualidad son una especie muy protegida, pero no faltan los cazadores ilegales, que siguen diezmando sus poblaciones.

Según lo informó la Unión Internacional para la Conservación y la Naturaleza (UICN), una cuarta parte de las especies de tiburones del mundo están amenazadas debido a la sobrepesca; cada año, más de 100 millones de tiburones son sacrificados, muchas veces mediante la cruel práctica del “aleteo”, que consiste en cortarles las aletas y devolverlos al mar, donde mueren lentamente.

En lo que respecta al león africano, su población se ha reducido a menos de la mitad, en las últimas tres décadas. La caza furtiva en busca de “alternativas” a los tigres, altamente protegidos, junto con la pérdida masiva de hábitat y de presas debido al asentamiento humano y al Cambio Climático, llevan a predecir que en 2050 no habrá leones salvajes.

Si se habla de los rinocerontes, se estima que cada día muere algún rinoceronte, a pesar de que la especie está altamente protegida. La pérdida de su hábitat y la caza ilegal por sus cuernos, que la medicina china pseudo-tradicional se emplean como afrodisíaco y para curar el cáncer, están acabando con todas las especies.