Cuba: El Ministerio de Cultura y Arte celebró cuarenta años formando casas de cultura

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Desde hace 40 años el Ministerio de Cultura de Cuba generó un proyecto sensible que favoreció el surgimiento de instituciones básicas al servicio de las poblaciones.

El proyecto tenía como objetivo unir el arte y la cultura con diversos escenarios, tal como lo soñó el Comandante en Jefe Fidel Castro. Estos espacios son llamados casas de cultura

Estos centros son la expresión más legítima de democratización de la cultura. De tal manera que atienden a diversos grupos etáreos de la población, para los cuales plantean diversas actividades relacionadas con las expresiones culturales y manifestaciones del arte y la literatura, teniendo como base los elementos del patrimonio cultural inmaterial especialmente.

Unidas en un mismo sistema, las casas de cultura han colaborado con el descubrimiento de talentos artísticos en diversos espacios y a su desarrollo integral en torno a la vida cultural.

¿Cómo las casas de cultura han sobrevivido 40 años formando talentos?

“Enfocados en el trabajo, afrontando con muchas dificultades y retos tras las influencias del periodo especial, cuyo impacto en todo el sistema institucional de la Cultura fue muy fuerte en lo referente a su estado físico constructivo, mobiliario, instrumentos musicales y materiales para trabajar con los aficionados, cuestión que se ha ido superando poco a poco” expresó Margarita Mejuto Fornos, vicepresidenta del Consejo Nacional de Casas de Cultura

¿Quién es el responsable de formar artísticas en las casas de cultua?

“Aún cuando se trabaja con la Vanguardia artística, los promotores culturales de las comunidades y se tienen alianzas con diferentes instituciones de la Cultura y otros organismos, el Instructor de Arte es nuestra principal fuerza técnica, cuya misión central es guiar a todos los aspirantes a ser artistas en su largo camino al éxito”, dijo Mejuto.

Las casas de cultura se orientan a la aceleración y preparación de los aficionados y la garantía de posición y calidad de este movimiento, sino a la formación del gusto estético y de los públicos.

Allí radica la importancia de que la población cubana conozca entre lo que verdaderamente tiene o no un valor cultural, valorando  la labor que desarrollan estas casas, que resulta ser enriquecedora.

Las casas de cultura siguen formando artistas

“Siempre he dicho que la Casa de Cultura es el “nicho” de los Instructores de Arte. Desde esta institución ellos realizan su labor creativa, educativa y apreciativa”, manifestó Mejuto.

Indiscutiblemente, el sistema en sus diferentes peticiones permite la preparación técnica y el asesoramiento.

Desde el Consejo Nacional, centros provinciales y en las casas de cultura, se deben realizar acciones de distinción y de encuentros metodológicos que contribuyan a la orientación para el trabajo preciso de los Instructores en este escenario, hacia el resto de las instituciones y los espacios de la comunidad.