Demasiada humildad

Buenos Aires.- Como si fuera una catarata y en menos de 15 días se bajaron varios candidatos del Frente Para la Victoria tanto para las elecciones presidenciales como a gobernador por la provincia de Buenos Aires.

En un acto en la provincia del Chaco, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner se refirió a las candidaturas en su espacio. Pidió un “baño de humildad” en referencia a la cantidad de precandidatos para las PASO de agosto. Por consiguiente hubo varios postulantes que miraron las encuestas y se dieron cuenta que los números no le daban.

A nivel provincial, con una fuerte campaña en afiches en la vía pública, Diego Bossio fue el primero que se bajó de la pelea. Luego le tocó el turno a Carlos Castagnetto, viceministro de Desarrollo Social. Referentes como el intendente de Berazategui, Particio Mussi y Fernando ‘El Chino’ Navarro, fueron los últimos que declinaron por voluntad propia. En cambio, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli convenció a Santiago Montoya y la ministra Cristina Álvarez Rodríguez para que declinen. El único sciolista con quien no hablo es Martín Insaurralde. Además del ex intendente de Lomas de Zamora quedan en carrera Julián Domínguez, Aníbal Fernández y Fernando Espinoza.

A nivel presidencial, el ministro de Defensa Agustín Rossi y el excanciller Jorge Taiana lo hicieron una semana después de las declaraciones de la mandataria. Taiana se reunió hace poco con Florencio Randazzo y gente del Movimiento Evita para organizar el armado de las listas y escuchar propuestas. Como era previsible, Scioli y Randazzo disputaran la simpatía de los militantes; y especialmente los que no militan, pero apoyan el “proyecto nacional”.

La guerra verbal empezó meses atrás, pero lo visto esta semana da cuenta que la campaña recién empieza. El ministro del Interior y Transporte se reunió con los intelectuales del espacio Carta Abierta el viernes 16 en la Biblioteca Nacional. En una de sus exposiciones dijo: “El modelo se quedó manco”, ante las risas de todo el auditorio. Esto significa que hacía clara alusión a Scioli, sin nombrarlo. En ese momento aclaró que no era lo que estaban pensando.

Una semana después, la esposa de Scioli, Karina Rabolini estuvo en el programa Animales Sueltos que se emite por América TV. Al enterarse de lo sucedido, lloró ante cámaras y dijo que le pareció “horrible” y aseguró que “No te podés reír de la desgracia de alguien”. Luego Randazzo salió en la red social Twitter aclarando que solo se estaba refiriendo al proyecto político y culpó a la “impunidad mediática”, dejando el sello K. Aníbal Fernández, fue el más rotundo al decir que “se está equivocando”. Los rechazos siguieron desde el ministro de Trabajo, Carlos Tomada hasta el filósofo Ricardo Foster.

Aunque los dos tienen un temperamento típico del hombre del interior y un hablar pausado, el más belicoso para declarar es Randazzo. Lo señala a Scioli como un inexperto, por momentos un títere (igual modo lo trataban cuando fue vicepresidente de Kirchner). Lo vincula como el candidato del “establishment” o más precisamente, del Grupo Clarín. En cambio Scioli lo trata como un compañero del mismo espacio político. No confronta, para eso están sus colaboradores y gente de confianza. Dio por superado el episodio y definió a Mauricio Macri como su contrincante directo.

Como un gesto más de apoyo al ministro de Transporte, la Presidenta en la promulgación de Ferrocarriles Argentinos en Retiro pidió dejar de “hacer pantomima” y discutir ideas, en alusión a los hechos sucedidos el día anterior y especialmente al resto de los candidatos, entre ellos Scioli, que fueron al programa de Marcelo Tinelli.

El hecho de que candidatos como Randazzo se rehúsen o no lo inviten a participar de un programa determinado, juega en su contra y define el voto de un determinado público. Sumado a la extrema polarización, es importante darse a conocer en todos los ámbitos y desarrollar su propuesta de gobierno de diferentes formas.

En el caso de que la Presidenta se decida explícitamente y señale con el dedo, al estilo Macri en las PASO Capital, producirá una gran división entre los sciolistas representados en el peronismo clásico y los kirchneristas más progresistas o duros.

 

Roberto Olivera

Roberto Olivera

Nacido en San Fernando, provincia de Buenos Aires en 1988. Actualmente vive en la localidad de Villa Adelina, San Isidro. Desde 2010 es estudiante de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. robertoholi@hotmail.com
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