Desplome en producción de manzana, pera, durazno y ciruela

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Uruguay.- Según datos divulgados por la Encuesta Frutícola en el año 2016, en conjunto con la Dirección de Estadísticas Agropecuarias -DIEA-  y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca –MGAP-, la fabricación de manzana durante el último período de zafra se estimó en cerca de treinta y ocho mil toneladas,  es decir, un treinta y dos por ciento por debajo de la  anterior, siendo el registro más bajo desde el año 1994.

Es así como el rendimiento promedio fue de quince toneladas por hectárea en producción. En este sentido y al analizar los resultados de la zafra considerada, deben tenerse en consideración, como distinguidos, los diferentes fenómenos agrícolas y meteorológicos que acontecieron durante el desarrollo de los cultivos investigados y que impresionaron a todas las especies, aunque con desigual intensidad.

A la falla de horas de frío en el período de invierno y una primavera lluviosa, que quebrantó en la etapa de florecimiento de las diferentes especies, se añadieron otros eventos que aumentaron los menoscabos que se originaron en esta zafra.

A las altas temperaturas del mes de enero se agregó un déficit hídrico muy significativo, que abordó y se revirtió a mediados del mes de febrero cuando ya quedaban muy avanzadas las cosechas de los diferentes rubros.

En el caso específico de la pera, fue el cultivo con mayor número de pérdidas. La elaboración fue estimada en cerca de cinco mil toneladas, un cuarenta por ciento de la reconocida en el último año. Esto se manifiesta en la ganancia obtenida, que cae de dieciocho toneladas por hectárea, cosechadas en la zafra anterior, a siete toneladas por hectárea en la zafra real.

El durazno representó una especie en la que los fenómenos climáticos conmovieron mayormente las cosechas de estación y de pausados. La elaboración alcanzó a cerca de trece mil toneladas, simbolizando este guarismo una caída del diecisiete por ciento con respecto a la del año anterior. El rendimiento medio fue de diez  toneladas por hectárea frente a las once toneladas por hectárea registradas en el año 2015.

Con respecto a la ciruela, fue otra de las variedades en las que la caída de producción se evidenció muy alta – treinta y dos por ciento del año anterior-, consiguiendo apenas unas mil trescientas toneladas, con un rendimiento de cinco toneladas por hectárea.




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