Internacionales

EEUU debatirá política inmigratoria

Washington.- La oferta política en relación a la inmigración en los Estados Unidos inicia el próximo lunes en la Corte Suprema, con un caso que pudiera afectar a las personas que viven en el país sin autorización.

La máxima entidad del país va a decidir el rumbo de los programas de la administración de Barack Obama que pueden proteger a alrededor de cuatro millones de personas de ser deportados para otorgarles el derecho reglamentario para que puedan trabajar.

Una de las personas es Teresa García, de las afueras de Seattle, que ha pasado catorce años en el país sin ningún tipo de documentación luego de que su visa de turista se haya vencido en el 2002.

García pudo lograr la mayoría de lo que se propuso cuando decidió no regresar a su país natal, México. Sus dos hijos han obtenido beneficios por medio de una iniciativa anterior para quienes fueron llevados a Estados Unidos de niños y sin permiso. La hija menor de Teresa (11 años) es ciudadana estadounidense.

El esposo de García es un contador y se desempeña en trabajos de construcción. Ninguno puede trabajar legalmente.

Para Teresa, tener un número de Seguro Social significaría un “futuro mejor”. “Resolvemos difícilmente con el poco dinero que gana mi esposo para toda la familia. Luchamos todos los días. Hacemos un esfuerzo enorme para pagar todo”.

El programa anunciado por el presidente Barack Obama en noviembre de 2014 se aplicaría a padres cuyos hijos sean ciudadanos o que vivan en el país legalmente. La elegibilidad también sería expandida por la misma medida presidencial de 2012 que benefició a los hijos de García. Más de 700.000 personas han aprovechado ese programa anterior, Acción Diferida para Llegados en la Niñez. El nuevo programa para los padres y el programa expandido para los niños podrían abarcar hasta cuatro millones de personas, según el Instituto de Política Migratoria, una organización no partidista.

Texas y otros 25 estados interpusieron demandas para bloquear las nuevas iniciativas tan pronto fueron anunciadas y tribunales menores han fallado en su favor. Los programas no han entrado en vigencia.

Los estados, a los que se sumaron legisladores republicanos, sostienen que Obama no tiene el poder de modificar las leyes de inmigración. Cuando anunció las medidas hace 17 meses, Obama dijo que actuaba bajo su propia autoridad porque el Congreso no había reestructurado el sistema inmigratorio. El Senado aprobó la legislación con voto bipartidista, pero los republicanos en la cámara baja se negaron a poner el asunto a votación.

Marketing Digital Experience

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Close