El nuevo desafío: la neurociencia como fuente de oportunidades para coachs y coachees

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A fines de la primera década del siglo XXI, y con ayuda de gran avance tecnológico aplicado al diseño de instrumentos y equipos que exploran el funcionamiento del cerebro cuando éste se encuentra en plena actividad, las neurociencias avanzan a pasos agigantados.

Néstor Braidot, especialista en neurociencias aplicadas al desarrollo de organizaciones y personas, explicó que si bien las investigaciones responden principalmente al objetivo de curar y prevenir enfermedades, el mundo entero está interesado en que se develen los misterios del cerebro por diferentes razones.

Al margen de lo relacionado con los temas estrictamente médicos, la mayoría de las personas quiere hallar la «fórmula» para mejorar su memoria, los educadores necesitan métodos para enseñar con mayor eficacia; los estudiantes quieren hallar el modo de mejorar sus procesos de atención y concentración para optimizar el tiempo que le dedican a cada examen que preparan, y la gente de empresas quiere hallar el modo de liderarlas y gestionarlas mejor.

El también autor de más de 30 publicaciones advirtió que en realidad las aplicaciones de las neurociencias a diferentes campos de actividad, incluidos aspectos que tienen que ver, sencillamente, con la vida cotidiana, es vastísimo.

Es suficiente con que el coach conozca qué alimentos son buenos para el cerebro para tener un cuerpo más armónico y más sano si se los incorpora.

Afortunadamente, en 2013 el presidente de los Estados Unidos anunció la inversión de una suma millonaria en investigaciones que ayuden a develar los misterios del cerebro y dibujar su mapa completo. Paralelamente, el Proyecto Cerebro Humano (HBP) de la Comisión Europea y los organismos gubernamentales de varios países trabajan en pos de objetivos similares.

En las empresas, las aplicaciones de las neurociencias son de tal magnitud que dieron como resultado el nacimiento de un conjunto de disciplinas que han llegado para quedarse:

Hemos transitado desde:

  • el management al neuromanagement
  • la economía a la neuroeconomía
  • la venta a la neuroventa
  • el planeamiento al neuroplanning
  • el aprendizaje al neuroaprendizaje
  • la educación a la neuroeducación

neurocoachingBraidot añadió que sin duda se trata de un salto cuántico que comenzó a gestarse durante los años ’90 y trajo aparejado el desarrollo de técnicas de análisis de imágenes (que evolucionan, también, a un ritmo sorprendente).

Esta evolución está permitiendo no sólo confirmar empíricamente un conjunto de supuestos, sino también acceder a un campo de conocimientos de enormes posibilidades de aplicación en la conducción y gestión organizacional.

«Con fórmulas y recetas rara vez se arriba a los resultados deseados, y ello se refleja en las preguntas que normalmente me hacen las personas que entreno, particularmente, gerentes y directivos. Algunas de ellas son: ¿Cómo elegir la mejor alternativa sin equivocarnos, cuando la realidad cambia a una velocidad apabullante?, o los jóvenes de hoy son muy inquietos, están hiperconectados y tienden a cambiar de trabajo con frecuencia ¿cómo hacer para retener a los mejores?», afirmó el autor. 

En ese sentido, resaltó que estas preguntas evidencian que quienes tienen a su cargo la toma de decisiones relevantes para el desempeño y la construcción de futuro en una organización suelen encontrarse abrumados en momentos que se conocen como de ceguera situacional, momentos que plantean grandes dificultades para hacer una lectura rápida de los acontecimientos y actuar en consecuencia. ¿Qué hacer?

Sin duda, la búsqueda de respuestas a estos interrogantes exige, inevitablemente, la exploración de nuevas opciones. Afortunadamente, las aplicaciones de las neurociencias a la actividad de coaching abrieron una oportunidad sin precedentes.

Si bien el reto principal del coaching no ha cambiado, la principal diferencia entre antes y ahora es que un mundo completamente diferente exige contar con herramientas diferentes, con un enfoque innovador y mucho más efectivo.

Según Néstor Braidot, y en concordancia con el también experto Jurgen Klaricestamos ante un avance que nos permitirá trabajar de un modo que, muy pocos años atrás, hubiera parecido una elucubración a lo Julio Verne.

Afortunadamente, la ciencia ha logrado una mejor visión de la naturaleza humana y del estudio del comportamiento al integrar la investigación sobre la anatomía del cerebro con los avances de la neuropsicología.

Por lo tanto, y sin ser estrictamente neurocientíficos, coaches y coachees, son muchos los que podrán obtener grandes beneficios al formarse en disciplinas que incorporan conocimientos sobre el cerebro y aplican la neurociencia como base de su desarrollo y evolución.

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