El Petro corría el riesgo de ser un nuevo bono de deuda

146

Poco se supo acerca de la criptomoneda venezolana anunciada por el gobierno de Nicolás Maduro, el Petro, con el supuesto objetivo de “superar las sanciones de Estados Unidos y reducir la dependencia del dólar”.

Y a pesar de que el Gobierno llegó a asegurar que captó 5.000 millones de dólares en intenciones de compra del Petro, ese presunto activo digital no ha tenido demanda en el mercado. Ningún inversionista ha adquirido un Petro.

Según lo afirmaba Carlos Vargas, ex superintendente de la Criptomoneda, destituido por Maduro, el Petro no sería minable, estaría previamente emitido por el Estado, sería adjudicado con un mecanismo similar a una subasta y su valor estaría respaldado por el precio de la cesta petrolera venezolana, que en ese momento se ubicaba en 60,4 dólares.

Lea también: Derrame petrolero en el Río Guarapiche dejó a Monagas sin agua potable

La realidad oculta del Petro

Sin embargo, las advertencias de los economistas estimaban un trasfondo que colocaba al Petro como un recurso creado por el Gobierno venezolano para endeudarse más de lo que ya está.

“El Petro va a ser una nueva forma de endeudarnos para financiar la corrupción y darles dólares baratos a funcionarios del Gobierno. Recordemos lo bonos en dólares pagaderos en bolívares (Cadivi). Esa modalidad nos dejó un monto de 70.000 millones de dólares. Veremos qué monto nos dejará el Petro”, aseguraba en enero el economista Alejandro Grisanti, director de la firma Ecoanalítica.

Con base en ese escenario, la criptomoneda venezolana amenazaba. Aunque todavía lo hace, con ser un activo de deuda representado en un bono digital. Su valor sería el del barril de petróleo. Este posee un precio altamente volátil por las fluctuaciones del mercado petrolero.

Es así pues que, según Grisanti, Gobierno usaría ese valor de respaldo como valor transferible en bolívares. De esa forma, el Petro hubiese podido fungir como un valor digital de reserva. Tendría un precio rentable en dólares por tener equivalencia en bolívares.

Se preveía que valiera entre 50 y 60 dólares por barril. Ese es el precio promedio en el que hoy oscila el crudo venezolano.

Según el economista Francisco Rodríguez, presidente de la firma Torino Capital, la criptomoneda no podría tener respaldo en petróleo. Esto se debe a que ese crudo no ha sido extraído por PDVSA.

Lo cierto es que, hasta ahora, no se han registrado órdenes de compra ni transacciones en Petros. El Gobierno y el país siguen a la espera de que su utópica criptomoneda sirva para alivianar las quebradas finanzas de Venezuela.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *