El smartphone a la hora de comer

169

Estados Unidos.- Es conocido por la mayoría de las personas que el televisor es un aparato distractor en horas de comidas y, por lo tanto, no se recomienda su uso para la buena digestión. Actualmente, mecanismos como el smartphone son llevados a la mesa por los adolescentes propiciando un consumo mayor de calorías y a una elección de alimentos menos saludables.

[pullquote]El cambio en la rutina de la alimentación haciendo uso de la tecnología está a nuestro alcance y comienza por cada individuo en su núcleo familiar.[/pullquote]

En este sentido, en la Universidad de Minnesota de Estados Unidos se realizó una investigación referente a la correspondencia entre el consumo de tecnología, el impacto en la comunicación familiar y en los tradicionales hábitos alimentarios.

Los resultados fueron publicados en la conocida revista “Trabajo para la academia de nutrición y dietética”, en el que participaron cerca de mil ochocientos padres y se finiquitó que el uso de smartphones o tablets durante la comida conlleva a una mínima comunicación familiar y a una mala escogencia de alimentos, debido a que se ingieren menos frutas, ensaladas o jugos naturales y más  azúcares, grasas y sal.

El estudio también refirió que quienes estaban más conectados a dispositivos electrónicos eran las mujeres adolescentes. De la misma forma, el problema radica en la inercia que forma comer sin prestar cuidado a lo que se tiene servido ni al registro de saciedad. La atención está dispuesta en el aparato, razón por la cual, también se mastica menos y más rápido, sin tener puestos los cinco sentidos en lo que se está comiendo.

Resulta posible modificar los hábitos de alimentación de los más pequeños de la casa. Para ello, es fundamental y estratégico el rol de los padres. Comer en familia, planificar jornadas de esparcimiento al aire libre y en movimiento, acrecentar el consumo de verduras y frutas de estación, formar conciencia al elegir lo que se gana y originar preparaciones culinarias saludables, son ejercicios que se pueden desarrollar para guiar a los hijos en los buenos hábitos y para ello también es necesaria la demarcación. El cambio está a nuestro alcance y comienza por uno mismo.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *