Encontraron el cuerpo de una transexual asesinada en Honduras

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Honduras.- Los cuerpos policiales de Tegucigalpa confirmaron de manera oficial que encontraron el cuerpo sin vida de una transexual que fue asesinada de manera violenta.

La Policía Nacional de Tegucigalpa fue la encargada de ratificar que este martes 4 de abril fue encontrado el cuerpo de una persona transexual, estrangulada y envuelta en sacos, en un sector de la colonia El Carrizal, en Comayagüela. El cuerpo fue posteriormente identificado como Sherley Montoya Sánchez, aunque no se había reportado su desaparición.

Según un informe que fue publicado hace un año, la homofobia forma parte de la sociedad hondureña, gracias en parte a la influencia de la iglesia católica y grupos evangélicos, ya sea por acoso, abusos de autoridad, amenazas, agresiones o violencia doméstica.

Más de 240 personas fueron asesinadas desde 2008 en Honduras en función de su orientación sexual o su identidad de género. El 95 % de los casos han quedado impunes con un alto incremento de la criminalidad por homofobia desde 2009, cuando sólo se registraron dos crímenes de odio, pasando a 31 el año siguiente. Una violencia que no sólo afecta al colectivo LGBT, sino a toda la sociedad, registrándose hasta doce asesinatos al día.

Muchas organizaciones en pro de la comunidad LGBT consideraron que desde el sector político y el Gobierno no contribuyen a mermar esta situación, sino todo lo contrario al contribuir a la discriminación por orientación sexual o identidad de género, tal como quedó reflejado ante los problemas a los que se enfrentaba Shantell Sáenz, presentadora de televisión, productora y empresaria residente en Boston, para la renovación de su pasaporte debido a su condición de transexual, motivo por el que exigía la destitución del cónsul de Honduras en Nueva York.

En el mes de julio del año pasado, apareció también sin vida el cuerpo de un activista, René Martínez, presidente de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transgénero e intersexual de San Pedro Sula, que aparecía igualmente estrangulado después de llevar dos días desaparecido. Este suceso conmocionó a los grupos y asociaciones que luchan por los derechos LGBT en Honduras, pues se trataba de un activista muy conocido que incluso había iniciado su trayectoria política.

Su muerte se produjo sólo tres meses después del asesinato de Berta Cáceres, integrante del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), del que también era miembro Nelson García, asesinado en marzo del año pasado.




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