Entrevista a unos chicos no tan católicos…

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Buenos Aires.- Chicos católicos, apostólicos y romanos es una obra que la está rompiendo en todo sentido, y vos tenés que saber de qué se trata. ¡Conocé un poco más acá!

Es una obra protagonizada por Juan Guilera, Nicolás Maiques, Juan Paya, Emyliano Santa Cruz, y Agustin Sierra. Una comedia desopilante dirigida por Carlos Kaspar y que cuenta la historia de unos chicos de 5to grado, ansiosos y temerosos por tomar la primera Comunión. Unos chicos incorrectos, irrespetuosos, irreverentes y mal educados a los que les surgen dudas y planteos en torno a la religión, a la iglesia como institución, a los pecados capitales, al cielo, al infierno, y a la sexualidad.

Esa es una breve sinopsis de lo que trata la obra, pero que poco refleja lo que pasa realmente en ese escenario. Chicos Católicos Apostólicos y Romanos ya va por la 7ma temporada, este fin de semana se despide y VOS no te podés perder la oportunidad de ir a verlos. Y si fuiste cuando estaba el otro elenco, ¡tenés que ir igual!

“Vos, marihuana serías”, le dice Nico Maiqués a Emyliano Santa Cruz quien se defiende diciendo ¿Por qué? “No seee Norberto (N. d. R: haciendo referencia al personaje al que interpreta Emyliano), por joder lo dije…” así comenzó esta particular entrevista con unos chicos católicos que de eso justamente no tienen nada. Estábamos hablando de la típica pregunta, si fueses un animal, que animal serías, pero solo que con la versión de la planta… Una entrevista distinta y descontracturada que no se pueden perder…

Sofía: ¿Cómo surgió chicos católicos?

Nicolás Maiqués (N): Bueno surgió porque venimos produciendo con Juan Paya, que es mi socio en esta obra. Estábamos haciendo una serie web llamada Yo soy virgen, que ambas temporadas fueron nominadas al Martín Fierro, y ahí dijimos: bueno, ¿ahora que hacemos? y surgió la posibilidad porque Juan me dijo: “¿Hacemos chicos católicos?”. Y yo sin saber de qué se trataba ya me atrajo el título, y dije “¡sí!, dale”. Ahí empezamos a armar el proyecto, armando primero mentalmente el elenco.

Queríamos los roles estereotipados para poder jugar justamente con eso, con lo caricaturesco y con los clásicos del colegio: el gordo, el afeminado, el facherito, el tonto… y bueno Juan empezó a escribir y a escribir. Es un tipo que escribe bien y muy rápido, me fue pasando lo que iba escribiendo, yo iba haciendo aportes al texto, cosas que también quería hacer yo. Eso es lo bueno de crear tu propio proyecto porque podés elegir que contar, que personaje y de qué manera. Y esa es la gracia para mí de producir. Me encanta.

Juan Paya (JP): Yo lo que quería era contar mi experiencia en mi colegio católico y como me hice ateo a partir de eso. Las instituciones, en particular la católica, inculcan a través del miedo, a través de pecado, del infierno.

N: Yo creo que es innecesario e incluso ridículo, pero bueno hay que respetar lo que cada uno quiere hacer o decir. Y las instituciones no son solo las religiosas, la familia es una institución, el colegio es otra y el eufemismo, esta cosa de no llamar las cosas por su nombre, lo del tabú, existe en todos lados. A los padres les cuesta un horror explicar el sexo, como se reproduce la especie humana, como si fuese tan complicado. Y bueno se habla mucho de eso y afortunadamente se habla mucho del maltrato, porque es algo que se puso de moda: la palabra bullying y se empezó a visualizar gracias a que se puso de moda. El maltrato ocurrió toda la vida, solo que no le decíamos bullying.

En esta obra se pone el foco en la sociedad, es una gran crítica a los que critican, es una gran crítica a la sociedad, es un “palazo” al que agrede, pero sin pasar la barrera de la agresión. Si agredís al público, a la sociedad, ya no es humor. Es un espectáculo básicamente de humor  que pretende contar y que sea una bajada de línea social, política, religiosa, lo que quieras, pero a través del humor.

Chicos catolicos

Y bueno así empezó la obra. La produjimos los dos solos, sin tener ningún tipo de respaldo, ni económico ni de una empresa. Habíamos hecho dos temporadas de una web serie, pero a puro remo que de hecho las nominaciones llegaron más tarde porque las fuimos estrenando más tarde.

Arrancamos pensando que con 6 meses íbamos a estar súper bien, en una sala de 130 localidades, en el teatro Artaza. Después fuimos al Cubo que tiene unas 300 localidades y ahora al Metropolitan que tiene 600. Entonces fue creciendo mucho la obra, fue captando un público que antes no iba al teatro. Los chicos de 16 a 19 años no son teatreros, ahora son standuperos, pero me sorprende en particular que vengan y que repitan. Siempre digo que somos como Los Simpsons del teatro, solo que vos tenés que pagar entrada cada vez que venís. Incluso me llama la atención que, en la calle, antes era siempre “Ey Floricienta”, y ahora es “Ey chicos católicos”. Que una obra de teatro desplace para la mirada de la gente a un monstruo televisivo, algo que tuvo tanto rating es fabuloso, porque no pasa tanto con el teatro.

La verdad es que todo fluye muy bien pero ya estamos en la recta final. Hemos hecho muchas despedidas de temporada, y esta es la despedida de la obra. Decidimos terminar el 30 de abril para ya encarar proyectos nuevos, porque si no es como que uno se siente chato también ¿no? Contando tantos años el mismo cuento, está bueno variar, hacer otras cosas, otro género o el mismo. Ya cumplió un ciclo, cuesta soltarlo porque nos trajo muchas cosas positivas en todo sentido y este fanatismo de la gente no es dato menor… las risas, los aplausos, lo que genera, y esta el abismo y el riesgo de cómo será el próximo proyecto, ¿funcionará? Pero no importa, yo al abismo no le tengo miedo la verdad, de todas maneras, no deja de ser movilizador.

Bueno igual quien te dice que en 3 años vuelve, el regreso de los chicos católicos… no no no, no es un plan, no está en los planes, pero todo puede pasar en la vida.

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S: Vos dijiste que hiciste tus aportes. ¿Sofía (la monja) fue un aporte tuyo?

N: Si, bueno, Sofía no estaba antes, la incorporé a partir del 2015. Cuatro años la hice española a la monja y para variar,  como era un personaje que ya existía en la radio, y además me encanta trabajar con la voz, decidimos incorporarla para la sexta temporada.

Tenemos la suerte de tener a Guilera por ejemplo, que es un pibe fachero, pero no tiene problema de romper con la pose de galán para hacer reír. Entonces tenemos un galán que hace reír, que no tiene problema en jugar y que fue creciendo muchísimo y eso lo valoro, fue descubriendo un valor maravilloso. Ahora que hubo cambio de elenco, encontramos dos personas que para mí elevaron la obra a la máxima potencia: tanto Agustín como Emyliano, que la rompen. Se prende la luz sobre Emyliano y la gente se mata de risa, y eso es buenísimo porque lo compran en el segundo uno y mucha gente viene comparando con el elenco anterior, pero con el no, lo aman de una. Sin hablar, pero para nada mal, de los que se fueron, no tiene nada que ver, son propuestas diferentes; pero para mí esta es la mejor versión. Y tiene que ver con que, si este año yo no soy mejor que el anterior, ¿Para que la hago?.

Agustín Sierra por su parte aporte una cosa actoral, que Emanuel (N. de R. actor que formaba parte del elenco anterior junto con Darío Barassi) era más músico, entonces para mi es para aplaudirlo de pie porque nunca en su vida hizo una obra de texto y aportó un montón. De hecho, tiene en el medio su monólogo standupero que le encanta.

S: Emi ¿Cómo te sentiste cuando te incorporaste al elenco, frente a un público que aclamaba a un Barassi? ¿Cómo fue también, empezar con este proyecto?

Emyliano Santa Cruz (E): Fue nervios al principio, miedo al rechazo de la gente, porque no era una obra más, era una obra con fans. No es lo mismo. En una obra con fans es más difícil meterse, es gente que viene 15, 20 veces. Un elenco tan formado, con una personalidad de Barassi tan fuerte, era difícil, me dio miedo. Bueno, cuando me convocaron y pusieron a la luz que yo era el nuevo integrante del elenco, mucha gente decía “Uh Barassi no está, ya no sirve de nada” y yo me tomé el trabajo de saludar a esa gente, uno por uno por facebook …

N: No cualquiera lo haría igual eh, no cualquiera lo hace…

E: No, pero yo lo tomé como parte de mi trabajo, parte de “confíen en mí, denme la chance, vení a verla…” y a lo mejor eso sí, sirvió. Sirvió porque yo creo que igual iban a venir, por supuesto, pero también para entrar diferente, hasta a los mensajes más feos, más agresivos les di bola. Con el elenco fue inmediata la química, lo que tomó tiempo fue engranar el estilo de la obra, tipo de humor, meterse en eso después de 5 años que estaban ellos… a mí creo que dos meses (16 funciones). La empecé a disfrutar en el tercer mes, nos costó.

N: Y eso no es mucho tiempo eh, y no es lo mismo meterse en una obra que arranca de cero, que en una que ya tiene un prontuario…

E: Clarooo, pero olvídate. Tengo la contra que no empecé a ensayar de cero con ellos…

N: Pero si hicimos como si fuera de cero para poder hacer una nueva versión.

E: ¡Sí! Mucho ensayamos!! Tres horas y pico, todos los días, durante dos meses… Yo me divertí del día uno, lo que pasa es que no querían que me divierta tanto como me divertía, yo me reía tanto… Porque verlo a él en escena (refiriéndose a Nico) es muy difícil, si vos te reís abajo, estando al lado pegado es mucho más difícil. ¡Nos tentábamos!

N: Hay público al que le divierte la tentada, pero hay gente que no le gusta. Afortunadamente a la mayoría del público le divierte la tentada, porque la aplauden y hasta han gritado “bravo” muchas veces. Y es re loco que la gente te grite eso o aplauda por una tentada, a la gente le encanta el costado humano, le gusta verte como humano, pero no todos los actores están listos para prestarse a ese juego, a romper esa cuarta pared… pero bueno él (refiriéndose a Emi) estaba ¡híper relajado!

E: Yo soy muy relajado, primero porque trabajo desde muy chiquito, entonces para mí el escenario es mi casa. Si pasa algo se cómo salir, en que momento hacerlo. No me preocupo porque pasa algo, pero esta obra tiene una estructura muy reloj, muy particular que es genial, pero hay que entrar 6 años después. Mucha gente creo que mucho de lo que decimos es improvisado y ¡no!

N: Aparte, eso de reírse, de tentarse, de permitírselo, viene desde que el teatro es teatro. Olmedo lo hacía todo el tiempo, Miguel Ángel Rodríguez, Florencia Peña y es fabuloso, queda bárbaro. No rompes el cuento, es permitirse por un segundo romper la cuarta pared y disfrutar vos también desde otro lugar. Es otro tipo de disfrute, por suerte al público le encanta… Yo soy de tentarme muy fácil… Es más, yo una vez me tuve que ir de una escena, porque me tenté tanto, tanto, tanto que dije si yo no me voy de acá arruino la obra y como era una parte en la que no tenía que decir más nada, pensé: para que me voy a quedar! ¡No podía parar de reírme!

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(Vuelve a entrar Juan Paya pateando las zapatillas de Emyliano)

E: ¿Ves cómo es Juan Paya que te decía? ¿Viste? Justo mirá, te representaste solo…

JP: ¿Qué soy muy hincha?

E: Dije que vos eras el que más me regañaba al principio… ¿justo que hace? Entra pateando mis zapatillas…

N: Por las tentadas lo dice… que él aprendió a controlar acá las tentadas, porque Juan lo regañaba…

JP: ¡Yo odio las tentadas!

S: ¿Por qué?

JP: Porque a mí me parece una falta de respeto para el público, pero entiendo que les gusta… y yo también me tiento, pero prefiero controlarlas y ¡a veces no se puede!

S: Ya van 6 años de la obra… ¿Cuál fue las que más les costó armar?

JP: Creo que la de los curas, porque la de los nenes las teníamos como más claras y por ahí los curas para hacer algo diferente, como que costaba más el hecho de hacer un personaje diferente, que no sea igual al nene. Creo que para mí fue la que más me costó más, encontrar cuál era mi cura.

S: Juan, ¿cómo elegiste/decidiste estos personajes?

JP: En realidad los personajes fue lo último que decidí, porque lo que quería era contar el cuento. Los personajes los decidí con los actores elegidos. Nico me dijo yo quiero hacer esto, yo sabía lo que quería hacer y cuando ya teníamos al resto, ahí decidí que rol darle a cada uno. Traté que sean estereotipos.

S: ¿Qué le dirían a alguien que no vino a ver Chicos Católicos?

JP: Que vengan…

E: (Con una súper risa, indescriptible pero que vale la pena escuchar…) y claro que vengan porque ya termina.

JP: Y porque la van a pasar bien y se van a perder un suceso que hace 6 años que está, por algo está y si no vienen no va a ver otra igual…

S: Y más allá de Chicos Católicos, ¿se los va a volver a ver, específicamente a vos, Nico y a vos Juan que trabajan juntos?

N: Ya hay algo… si bien yo no voy a actuar, voy a estar al lado de él ayudándolo en lo que pueda, porque yo tengo unos proyectos diferentes a la vez. En este caso yo estoy en una búsqueda internacional, por eso estuve en Perú en un reality que me fue súper bien y tengo ganas y propuestas para hacer cosas ahí, pero no dejamos de trabajar juntos. Tenemos un montón de proyectos encarpetados y presentados que pueden salir en cualquier momento y en particular él tiene (Juan Paya) una obra de teatro que se llama La madre que los parió, la que te decía recién y en la que lo voy a acompañar fuera del escenario. Nosotros no rompemos nuestra unión, pero eso no significa que hacemos todo juntos. Va a hacer muy loco para mí, después de tantos años, sentarme a ver una obra de él, porque nunca me pasó en la vida. Yo desde que lo conozco actuó con él… Hicimos: Socorro Malcriados, Remisería y chicos católicos.

la madre que los pario

S: ¿La madre que los parió, para cuándo?

JP: Segunda parte del año, cuando termina Chicos Católicos empezamos a ensayar.

S: ¿Vos Emi tenés algún proyecto?

E: Yo el “Brujito de Gulubú”, es un proyecto infantil, musical y de teatro. En mayo comenzamos a girar, gira nacional empezando por acá, por todos los teatros del interior del país. En capital a lo mejor en vacaciones de invierno.

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(Luego de dejar a Emi y a Nico cambiarse, me pasé al otro camarín. Mientras que comían unas empanadas y compartíamos una cervecita, charlé un poquito con Agustín Sierra (A) y Juan Guilera (JG))

S: Agus ¿Cómo fue para vos entrar a Chicos Católicos?

A: Por un lado, fue una alegría bárbara, porque yo ya conocía la obra, ya la había visto varias veces, con diferentes grupos de amigos, había participado de la película y sabía que la obra era muy graciosa. Entonces el desafío, más allá de la alegría que tenía, era sumarme al ritmo que tenían ellos durante todos estos años y agregarle mis cosas al personaje que ya estaba escrito. El personaje anterior era más musical, y este se entromete mucho más en lo que es la dramaturgia y la obra en sí. Era eso, agarrarle el ritmo que ellos ya venían de tantas temporadas encima y una obra que tanto hicieron.

S: ¿Y te costó mucho?

A: Dos meses de ensayo, pero le metimos a fondo. Era todos los días…

JG: Nosotros estábamos más al servicio de ellos, para nosotros era “¿otra vez?” … ya me la se de memoria jaja, no quiero ensayar.

A: Igual fue muy loco, porque a la hora de ensayar, agarraron un guion nuevo, entonces hasta ellos se sorprendían de lo que había mutado la obra en todo ese tiempo, entonces fue como un arrancar de cero para todos.

S: Juan ¿cómo fue para vos encarar este rol tan distinto a todo lo que venís haciendo?

JG: La verdad que muy divertido y es lo que más me copó de la obra. A mí lo que más me gusta es componer, a veces es aburrido que siempre te llamen para personajes parecidos, pero a mí lo que más me divierte como actor, es hacer algo totalmente distinto. Al principio era más difícil, porque era muy arriesgada la propuesta personal que yo tenía para componer y era lo más difícil desde la timidez ir soltándome. Pero a medida que tenés el feedback del público, empezás a sentirte más cómodo y así a probar cosas y a soltarte con la química en el escenario con tus compañeros. Tengo la suerte de haber trabajado 6 años con este papel para decir hoy en día que hice un trabajo muy bueno. Pero al principio sí, me costó más, y ahora veo mucho más la evolución del personaje. Yo pienso como ese nene en ese momento, tengo tics que solo tiene el personaje y no los tengo yo en el día a día.

S: ¿Ustedes se conocen de antes no? ¿Cómo es trabajar juntos ahora?

A: Sí, a él lo conozco de chico porque compartimos una gira en Israel, él con Rebelde Way y yo con Rincón de Luz, pero éramos muy chicos. Si bien ahora por el tema de edades, quizá emparejamos más, en ese momento yo era muy chico para él, estaba en otra.

JG: Ahora funcionó… de hecho somos opuestos complementarios en astrología…

J Paya: Uhh que rompe ***** con la astrología…

JG: Che no te metas, A, B, C, De más…

A: Es nuestra nota por favor…

JG: ¡Pará!  en el casamiento de Barassi, acá el amigo Agustín saltó a defenderme y no éramos amigos, éramos conocidos. Fue así: se empezó a calentar el ambiente, yo estaba solo bailando con unas copitas demás y empecé a bailar así… y me vio un grupo de rugbyers… y parece que estaba bailando con alguien que estaba comprometida. Y bueno, cuestión que ahí me di cuenta que este chabón era de fierro, porque sin conocerme me dijo “loco, te llegan a poner un dedo saltamos los dos” y eran como 10… en fin, la cuestión es que ahí dijimos que queremos trabajar juntos…

A: Y después de ese suceso, nos pusimos a tomar una cerveza ahí, a hablar de que nunca habíamos trabajado de que nos gustaría, que juntémonos para cruzar ideas y bueno… al otro día justo me llamó Nico Maiqués para decirme que nos teníamos que reunir, porque justo se cambiaba el elenco. ¡Fue genial! Nosotros hablamos sin saber y a la semana estábamos ensayando.

S: ¿Y cómo fue trabajar con Nico de nuevo?

A: Increíble, habíamos trabajado como hermanos en Floricienta y yo era bastante más chico. Fue una alegría ya conocer a alguien del elenco y tener la confianza como para trabajar. La verdad es que yo hacía mucho que no tenía la oportunidad. Además, fue un año que justo, se dio que junto a chicos católicos hice otra obra de texto (El club del chamuyo) y fueron las dos primeras obras grandes de texto. Fue un desafío grande para mí, eran las primeras dos obras de texto en el mismo tiempo.

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¿Se quedaron con ganas de saber más de estos 5 personajes? Bueno… No se pierdan esta última oportunidad para conocer un poco más de estos grandes actores en escena. Se van a divertir muchísimo y se van a reír toda la obra… ¡Se los dice alguien que fue 3 veces y las 3 veces se rió de los mismos chistes!

Ahora… sí, por problemas de fuerza mayor no pueden llegar a ir les recuerdo que a muchos de ellos los pueden ver en otras funciones y en otros proyectos… Al término de Chicos Católicos (fin de semana que viene ÚLTIMAS DOS FUNCIONES), Juan Paya junto con Agustín Sierra, Nicolás Maiqués y Juan Guilera va a empezar a preparar una nueva obra llamada “La madre que los parió” y que pueden seguir acá para todos los detalles.

Por otro lado, Emyliano Santa Cruz, va a estar haciendo una gira nacional (en breve) interpretando al “Brujito de Gulubú” y acá te podés enterar por donde va a estar dando vueltas.

En fin, yo me quedo con una frase… “Le pasan muchas cosas con el preservativo a Juan Paya”. No les voy a contar a que viene, ni quién lo dijo. Vayan y averígüenlo solos. ¿Dónde? ¡Teatro Metropolitan! ¿Cuándo? Viernes y Sábados a las 00.15 (si si a la media noche!) ¿Dónde comprás las entradas? Por plateanet ¡SÓLO QUEDAN 2 FUNCIONES!




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