Establecieron condiciones para la actuación de Anastasia en el Vaticano

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No es la primera vez que el Vaticano recibe actores consagrados como parte de una serie de eventos, esta vez fue el turno de Anastasia quien debió apegarse a una serie de normas para realizar su especial actuación nada más y nada menos que en el Vaticano.

Destaca que esto no es novedad y tal cual le ocurrió a la cantante británica Rita Ora, quien hace unos años ofreció un show en el Vaticano

El pasado sábado, Anastasia ofreció una presentación especial, siendo la estrella de la noche, durante una solemne actuación musical, como parte del evento anual que organiza la jefatura de la Iglesia Católica en estas fechas, en conmemoración a la inminente llegada de las fiestas navideñas.

Conocé peticiones hechas desde el Vaticano

Vale resaltar que precisamente la artista estadounidense no tuvo demasiada libertad para la elección de su repertorio, el cual interpretó frente al papa Francisco.

Adicional a ello, la rubia tampoco tuvo injerencia sobre el vestuario a utilizar durante el show, por lo que tuvo que apegarse a cierta normativa para poder presentar su espectáculo, dado que desde el Vaticano debían garantizar que su atuendo estuviese acorde para una presentación ante el sumo pontífice y su feligresía.

De modo, Anastasia debió cumplir una serie de exigencias que le fue dada a su equipo varias semanas antes de su actuación.

Sobre las peticiones del Vaticano, una fuente aliada a Anastasia reveló a The Sun: “Anastasia está acostumbrada a ser ella quien da las órdenes y quien presenta su lista de demandas. Pero, hace unas semanas, fue su equipo el que recibió un documento especial del Vaticano en el que se detallaban claramente, sin posibilidad de rebatirlas, las normas que definirían su número musical si de verdad quería actuar delante del papa”.

Se pudo conocer que entre las solicitudes que recibió la diva se encontraba que llevara un vestido “elegante y de dimensiones apropiadas” para un contexto de corte litúrgico, además de pedirle que no lanzara “exabruptos o palabras malsonantes”, o contonear sus caderas,  mientras se encontraba en la Basílica de San Pedro.




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