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Estados Unidos calificó a Venezuela como amenaza para la región

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Nueva York.- Durante una reunión de las Naciones Unidas, Estados Unidos acusó a Venezuela de ser una amenaza para el mundo. 

Al encuentro organizado para 13 de noviembre, no asistieron Rusia y China en un gesto de respaldo al Gobierno venezolano. 

Estados Unidos abrió el debate sobre los presuntos abusos de Nicolás Maduro a los que debe responder la comunidad internacional.

Respaldo internacional para Venezuela

El señalamiento fue recibido como una actitud hostil contra Venezuela. Países potencia y miembros del Consejo de Seguirdad como Rusia y China, prefirieron boicotear la reunión.  

Para los representantes de estas naciones, Venezuela no representa peligro para la paz y la seguridad internacional. Por lo tanto, la acusación no fue admitida por el Consejo de Seguridad. 

Por su parte, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Nikki Haley, denunció que Venezuela supone una amenaza.

La describió como un narcoestado violento que representa un riesgo para el hemisferio y el mundo. 

“La situación que se está desarrollando en Venezuela es mucho más que una tragedia humana. La crisis en Venezuela hoy plantea una amenaza directa a la paz y seguridad internacional”, defendió. 

Haley dijo que muchos venezolanos han tenido que escapar de la violencia y pobreza que ahora existe en su país.  

Luis Almagro nuevamente pone a Venezuela en el debate  

El más fuerte de todos los participantes fue el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro. 

Solicitó medidas contra el Ejecutivo venezolano, al cual se refirió Almagro como un “esquema criminal con vínculos con el narcotráfico”. 

“La muerte, la pobreza y el sufrimiento son responsabilidad directa de este Gobierno. Por su ineficiencia, actividades criminales y corrupción”, recalcó. 

“No existe argumento político, jurídico o económico que justifique ir de la mano de los asesinos y de los torturadores”, subrayó. 

La embajadora ante la ONU criticó la ausencia de varios países en la reunión. Atribuyó esa situación a la presión del Gobierno venezolano, dirigido por Nicolás Maduro.

Almagro defendió que ningún país “puede ignorar lo que está sucediendo en Venezuela”. Tampoco puede  ser “complaciente con la violación sistemática de los derechos humanos”.