¿Hallaron el colgante de Ana Frank?

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Polonia.- En un campo de concentración nazi, un grupo de arqueólogos halló varios objetos personales de los prisioneros.

En Sobibor, Polonia, se dio el descubrimiento de varios objetos pertenecientes a judíos. Se han encontrado los restos de un sector, de este antiguo campo de exterminio, que habría sido el paso previo al de las cámaras de gas. El presunto edificio, según trascendió, era llamado el “Camino al Cielo”. Allí se desvestía y rapaba las cabezas de las víctimas.

Los arqueólogos Wojciech Mazurek, Yoram Haimi e Ivar Schute fueron los responsables y los que afortunadamente hallaron una serie de objetos personales de los prisioneros, muchos de ellos colgantes. Son científicos del Instituto Internacional Yad Vashem y el Centro de Investigación del Holocausto.

Respecto a las joyas que se han encontrado: un reloj, una estrella de David, un colgante con la figura de Moisés y las tablas de los diez mandamientos, entre otros. Pero lo que a los investigadores y expertos más les llamó la atención fue este último collar, en el que están grabadas las palabras “Mazel Tov” y “Hei“. Creen que es demasiado parecido al que poseyó Ana Frank. 

[pullquote]El objeto permaneció enterrado por más de 70 años.[/pullquote]

En este refugio de homicidios, murieron más de cien mil personas. A pesar de que las “autoridades” del momento habían ordenado su cierre, Heinrich Himmler en julio de 1942, las distintas excavaciones llevadas a cabo desde 2007 permitieron encontrar parte de lo que fue la horrorosa cámara de gas, por ejemplo.

En el Campo de exterminio de Sobibor, hubo tres áreas o campos. El conjunto estaba camuflado con alambres y ramas de árboles.

Según se pudo saber, el colgante habría pertenecido a una menor de nombre Karoline Cohn. La niña, de ser Cohn, nació el 3 de julio de 1929 y fue trasladada de Frankfurt hacia Minsk a finales de 1941. En ese entonces, tenía catorce años. Se desconoce si logró sobrevivir o no.

Lo cierto es que se está investigando si entre Karoline y Ana Frank hubo algún vínculo de sangre o amistad, dado el parecido entre sus amuletos y, además, ambas eran oriundas de Frankfurt. El objeto permaneció enterrado por más de 70 años.




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