Hillary Clinton quiere ganar en Texas

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Estados Unidos.- Hillary Clinton quiere ganar la presidencia con el apoyo de Texas.

La ex secretaria de Estado, Hillary Clinton, no se conforma con ganar las elecciones presidenciales de 2016 en EEUU, sino que quiere hacerlo con una victoria en el estado de Texas, el bastión republicano por excelencia.

Clinton dijo el jueves durante un acto con la comunidad hispana en la ciudad de San Antonio, que si todos trabajaban podían convertir a Texas en un estado azul (color del Partido Demócrata).

Antes de su intervención, la precedió en la palabra el exalcalde de San Antonio y actual secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos, Julián Castro, quien dijo bastante entusiasmado que esperaba ver a la cadena Fox News, conocida por su tendencia tradicionalmente conservadora, anunciar que los votos electorales de Texas caen del lado demócrata.

Texas es el segundo estado después de California, con más peso electoral en las elecciones estadounidenses. Una victoria aquí de los demócratas significaría una sorpresa que nadie espera y un auténtico descalabro para los republicanos.

La tarea de Clinton no es para nada fácil: el último candidato demócrata que se enfrentó en una batalla presidencial y que logró imponerse en Texas fue Jimmy Carter, en el año 1976, al vencer por un puñado de votos al republicano Gerald Ford.

En 2008, el actual presidente Barack Obama obtuvo un 43,7 % en Texas y cuatro años más tarde, en 2012, ese porcentaje disminuyó hasta ubicarse en 41,4 %.

Ese estado no ha conocido a un gobernador demócrata desde que Ann Richards entregó el poder en 1995 a George W. Bush.

De este modo, Texas es de hecho el único estado del país en el que el Partido Republicano no pierde una elección desde 1998, por lo que representa su posesión más preciada.

Durante estos casi veinte años, los demócratas han depositado sus esperanzas en el cambio demográfico en Texas que ha sido impulsado por el aumento de los hispanos y que representarían actualmente un 40 % de la población.

Adicionalmente, se suma la llegada masiva de jóvenes provenientes de feudos progresistas como Nueva York y California.

En este momento, la diferencia con los republicanos no para de aumentar.

En las elecciones a gobernador durante el año 2014, el entonces aspirante republicano, Greg Abbott, venció con un 59,3 % de los votos a la demócrata Wendy Davis, que obtuvo un 38,9 %. Una diferencia de más de veinte puntos.

En el acto de campaña que realizó Clinton en San Antonio, la demócrata se reunió con decenas de simpatizantes hispanos que vibraron cuando la exprimera dama recordó los meses que pasó en la década de 1970 en el sur de Texas, para registrar a votantes acompañada por su entonces novio, Bill Clinton, que llevaba “un pelo espeso y parecía un vikingo”.




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