Huelga general: El Gobierno nacional afrontó un nuevo paro

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La huelga general de hoy, la quinta convocada por la CGT contra las políticas económicas de Cambiemos, reflejó el descontento de los trabajadores. Desde el movimiento obrero confirmaron que será la última medida de fuerza contra el oficialismo. Sin embargo, desde el Frente Sindical amenazaron con más protestas.

A su vez, el paro fue contundente debido a la adhesión total de toda la pata sindical, y posteriormente con la participación del núcleo de izquierda con ollas populares y movilizaciones. Pero desde el Gobierno buscaron diluir la huelga argumentando que un paro no resuelve las cosas y en consecuencia solo habrá perdidas de la jornada laboral.

En si, la huelga fue exitosa porque no hubo transporte público, camiones, clering bancario, atención pública, y en el sector de la salud solo hubo guardia. En el rubro de la educación, las escuelas públicas y privadas no tuvieron clase, además se generó poca producción fabril debido a que es uno de los sectores más golpeados por la crisis. Mientras que el rubro de Comercio, el hotelero y gastronómico el acatamiento fue dispar.

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Huelga general: Un duro mensaje al Gobierno nacional

Desde la CGT sostienen que el eje fundamental de la protesta es el mensaje de cada rubro. Por un lado está el Frente Sindical para el Modelo Nacional (FSMN) que dio una conferencia de prensa con Hugo Moyano a la cabeza, quien dijo que “el paro fue un éxito”, mientras que desde el movimiento obrero por lo bajo concuerdan con el moyanismo.

Del mismo modo, los aliados al camionero indicaron que esta protesta fue la continuidad del paro del 30-A. Al mismo tiempo no descartan convocar a una nueva medida de fuerza, aunque seguramente sin la adhesión de la CGT. 

Por otro lado, los “gordos” representante de los grandes gremios de servicios y los “independientes” de buena relación con el oficialismo no necesitan de este “montaje” porque ya tienen poder de convocatoria. En primer lugar por el poder que da la UTA y en segundo término por La Fraternidad. Ambos pilares fundamentales del sindicalismo argentino.

Cabe destacar que en los últimos años este rubro selló una alianza estratégica, juegan a una especie de libero: así el pasado 18 de diciembre de 2017 cuando el Congreso trató la reforma previsional, la CGT convocó a un paro y a último momento la UTA decidió bajarse y de hecho emitieron un documento confirmándolo.

Para concluir, el mensaje de la central obrera será netamente político aunque también tienen un objetivo concreto, sumar dirigentes gremiales a las listas o tal vez ofrecerles cargos ejecutivos. De paso mostrarán el poder a la hora de resurgir de las cenizas.

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