La perfección suiza está de vuelta en una final de Grand Slam

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Melbourne, Australia.- Roger Federer se llevó la semifinal en 4 sets frente a su compatriota Stan Wawrinka.

Roger Federer, a sus 35 años, se convirtió en el segundo tenista más viejo de la historia en llegar a una final de Grand Slam después de Ken Rosewall en el US Open en 1974. Lo hizo venciendo a tres jugadores dentro del top 10, por lo que fue todo menos un camino fácil el que tuvo que atravesar.

La clave de tal regreso triunfal probablemente sea lo relajado que está el ex número 1 del mundo, ya que se le ve feliz de estar de vuelta a las canchas.

[pullquote] Ha sido mucho mejor de lo que me había esperado. Es eso también lo que me estaba diciendo en el quinto set. Me estaba diciendo algo así como: “sólo relájate hombre, el regreso ya es de por sí excelente, deja que la raqueta te lleve y ve que es lo que pasa”.[/pullquote]

Y sí, en efecto dejó que su raqueta lo llevara, estaba volando en verdad, su lenguaje corporal expresaba calma incluso cuando perdió el tercer set. Si alguien está tratando de aprender o perfeccionar su revés a una mano, le recomiendo que vea la repetición del juego ante Wawrinka, desde el golpeo hasta la terminación es perfección pura. Federer debería impartir un doctorado en revés a una mano. Domina todo tipo de golpeo desde el drive, slice, drop shot y la marca registrada de su passing, que probablemente hasta Jimmy Connors hubiera tenido problemas defendiendo en la red.

Su primer saque ha sido magnifico y fue clave para derrotar a su compañero de Copa Davis y la mayoría de sus rivales en Australia. Nadie ha podido neutralizar el juego de saque del suizo y aún cuando le llegan a contestar el servicio, normalmente quedan en una posición vulnerable para que Federer tome la batuta del ritmo del punto. Tal fue la frustración del número 4 del mundo que rompió su raqueta al perder un punto con un error no forzado. No sabía ni por dónde le estaban pegando.

El decir que a Roger se le veía relajado es en cuanto a su actitud hacia las situaciones del juego, mas en su juego mismo ha sido todo menos relajado. Incontables veces acorralaría a Stan al abordar la red cuando el momento era preciso y, cuando le jugaban profundo al cuerpo, aprovechaba la misma velocidad de la bola para contestar de manera cruzada con todavía más potencia.

El actual ránking que tiene Roger no es reflejo del nivel que está mostrando, la salida de puestos de top 10 no pasa por una baja de nivel sino por una lesión, la cual lo dejó 6 meses sin competir, que lejos de perjudicarle le acabó cayendo de maravilla al actual número 17 del mundo que juega como si fuera el número 1 que alguna vez fue.

El no haber forzado un quinto set y haber tenido un juego dinámico que rara vez resultaba en puntos largos, sumado al día extra de descanso que tiene comparado con su siguiente rival de cara a la final, es algo que va a jugar a favor de su majestad.

Roger ya ha hecho la tarea, esperamos que Nadal haga su parte. Es muy probable que sea la última vez que el destino nos permita ver este clásico del tenis llamado Nadal vs Federer.




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