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Ley Micaela García: educar al patriarcado

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La última semana en el Congreso argentino se aprobó la ley Micaela García, nombre de una joven víctima de femicidio en 2017 en Gualeguay, Entre Ríos. Fue casi por unanimidad: hubo un diputado que se opuso, el salteño Alfredo Olmedo, en una muestra más de atraso e hipocresía.

Esta norma obliga a todos los funcionarios y trabajadores de los tres poderes del Estado a recibir una capacitación en materia de género. Además, propone la creación de un “Programa nacional permanente de capacitación institucional en género y violencia contra las mujeres”.

Es una ley es un paso importante. Si uno se pone detallista, partiría de la idea de que una norma que obligue a educar sobre violencia de género no debería ser necesaria en una sociedad sana. No debería en dos sentidos: sería mucho mejor si no hiciera falta llegar a una ley para que todos acepten formarse contra la violencia de género (debería ser elección humana innata) y, antes que nada, no debería exitir esa violencia.

Sin embargo, sin caer en utopías ni debates teóricos y conociendo las tristes cifras de femicidios y violencia de todo tipo contra las mujeres, es una victoria. Para el movimiento feminista y para la sociedad en su conjunto.

Algunas van para adelante, otros…

Que feminazis, que violentas, que irracionales, que antisociales… Cuántas cosas tienen que cargar en sus oídos quienes llevan adelante esta revolución feminista. Podría discutirse de muchas maneras, pero qué mejor que dejar que hablen los hechos.

La ola feminista ya es un tsunami, uno que arrastra no con violencia, sino con la escucha, el aprendizaje, la enseñanza, las demostraciones de paciencia, temple y valentía. En estos últimos años se han logrado fuertes avances, a contracorriente de la desfinanciación estatal, y aún en aquellos temas en que ganó el status quo (como el aborto), ya existe un quiebre que no acepta paso atrás.

Esperemos que lo entienda Alfredo Olmedo, tan orgulloso de demostrar su atraso como de tapar su hipocresía. Este diputado supuestamente defensor de la familia fue encontrado en varias ocasiones engañando a sus parejas. Por si fuera poco, y en suma a sus argumentos discriminatorios y homofóbicos, en este caso justifica que votó en contra “de la Ideología de género” (SIC)… sin relación alguna con esta ley. La frutilla del postre: él mismo fue denunciado por violencia de género.

La noche no es para dormir… es para estudiar

Son tiempos complicados para la mayor parte de la sociedad, a excepción de los que están alrededor del poder, ya sea ejerciéndolo o cambiando favor por favor. Semana a semana las malas noticias se suceden, entre inflación, riesgo país, desempleo, inseguridad, desfinanciación de sectores clave.

Para que no parezca que Macri camina solo, Vidal en Buenos Aires y Rodríguez Larreta en Capital Federal comen del mismo fruto. Éste último acaba de cerrar 14 escuelas nocturnas. “Si no trabajan y no estudian es porque no quieren”, repiten muchos como loros. El desempleo, la reducción del presupuesto en educación y el cierre de escuelas serán hechos de un universo paralelo entonces.

Muchos jóvenes y adultos, hombres y mujeres, trabajan o deben cuidar familiares y no tienen más opción que estudiar de noche. Con cansancio, agotados del trajín diario, lo hacen igual, con esfuerzo, con orgullo. De golpe y porrazo les sacan la oportunidad. Las clases gobernantes se llenan la boca con la meritocracia pero todo lo que tenga olor a progreso de los que están abajo se debe erradicar.

Para que no miren para otro lado ni cambien de canal

Otra novedad de la semana fue la de la panza cada vez más llena de poder del Grupo Clarín. Por un lado, junto a La Nación recibieron, una vez más, el regalito de Navidad de Papel Prensa. Por otro, siguen sin cumplir la ley, al igual que Telecentro, de incluir a dos canales alternativos en sus grillas: Barricada TV y Pares TV.

La concentración de los oligopolios mediáticos festeja día tras día los centros que le tira esta adminisitración. La buena noticia es que el silencio no es opción. Si bien la lucha es desigual, la presencia de las redes sociales y las movilizaciones ante cada atropello invitan a seguir una lucha que ni sueñen con que está perdida.

Por suerte hay mucha gente que la sigue peleando, aunque a ciertos sectores les revuelva el estómago eso de hacer paro y pisar la calle. El cierre de escuelas nocturnas generó movilizaciones automáticas y muchas personas ligadas a los medios alternativos dijeron presente en Canal 13. Ni hablar de las mujeres y su revolución. Como dice la tribuna: en las malas, mucho más.

Foto principal: Lucia Sky (@lulapaloozza)



Gritando desde el 92. Licenciado en Comunicación Social en UBA. Escribo, hablo y escucho mucho.


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