domingo, septiembre 19, 2021
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Luciano Nahuel Arruga: crónica de una muerte anunciada

Buenos Aires.- Luciano Arruga, un chico humilde pero que no se dejaba manipular por el poder institucional. En enero de 2009 salió de su casa de Lomas del Mirador para ir al cyber, y nunca más volvió.

La hipótesis mas fuerte que sostiene su familia, es que el joven adolescente no quiso robar para la policía y por este motivo la fuerza lo llevó hasta el destacamento con la excusa de que “había robado celulares” y así torturarlo e intimidarlo.

Desde ese momento nunca mas se supo nada de él, no había rastros pero sí había muchas dudas y cuestionamientos a la policía de la zona. Su desaparición marca precedente como caso emblemático de violencia policial.

Debido a un habeas corpus pedido por parte del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que además representa a la familia del joven, se indagó sobre todos los cuerpos enterrados como NN en los cementerios, y de esta manera, en octubre de 2014, fue encontrado el cuerpo de Luciano Arruga enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita. Allí las huellas dactilares coincidían y figuraba que había sido atropellado.

Según informó el CELS, Luciano Arruga intentaba cruzar la avenida General Paz, desde la Capital hacia la provincia, a la altura de Emilio Castro, cuando fue embestido por un automovilista. El conductor llamó al 911 y una ambulancia del SAME trasladó al adolescente al hospital Santojanni, donde falleció a las 3 de la mañana el mismo día que fue al cyber.

La causa de que el adolescente sea atropellado se encuentra en una de la hipótesis más fuerte sostenida hasta el momento: podría haber estado escapando de la policía que lo habría amenazado que robe para ellos, siendo detenido además en otras ocasiones. Él se negaba a robar, lo detuvieron, lo torturaron, se escapó y así encontró la muerte.

Algunas huellas y testigos que declararon llevan a plantear todo esto: por ejemplo que se encontraron irregularidades en los movimientos de las patrullas en la zona el día que Luciano Arruga tuvo el accidente, cuestión que denotaría que la policía lo perseguía y que por eso no utilizó unos de puentes para cruzar, o que la actitud del adolescente refería a estar escapándose de algo con mucho miedo; muchas otras pruebas siguen siendo secreto de sumario dado que hay una causa contra el acusado de torturar a Luciano Arruga.

El pasado lunes 4 de mayo de 2015, comenzó el juicio oral al policía acusado de haber torturado a Luciano Arruga; se trata del oficial Julio Diego Torales de 35 años de edad, quien podría recibir una condena de entre 8 y 25 años de prisión.

La audiencia se desarrolló en San Justo y durante toda la semana declararán unos 40 testigos, entre quienes se encuentran  Mónica Alegre y Vanesa Orieta, madre y hermana de la víctima, respectivamente. Ambas partes estarán representadas por los abogados Maximiliano Medina y María Dinard del CELS y Juan Manuel Combi, de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de La Matanza.

Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga, declaró lo siguiente ante el tribunal: «Luciano me contó la misma noche de la detención que Diego Torales estaba con otro oficial y que mientras uno lo sostenía, el otro le pegaba».

Por su parte, el CELS, reafirmando los dichos de la familia declaró: «El 22 de septiembre de 2008 fue detenido de manera ilegal por efectivos del destacamento de Lomas del Mirador. Estuvo allí privado de su libertad más de ocho horas. El ahora ex policía Julio Diego Torales, quien en ese momento estaba a cargo del destacamento, junto a otros dos agentes aun no identificados torturaron a Luciano con golpes, insultos y amenazas».

El acusado Julio Diego Torales está detenido desde enero de 2013, será juzgado por la detención ilegal y por los apremios (golpes y torturas psicológicas) hacia Luciano Arruga durante su detención, en el Destacamento de Lomas del Mirador.

En un comunicado la familia y amigos del adolescente dijeron: «En el marco de la sistematicidad de un mecanismo atroz para controlar a la juventud y entendiendo al delito denunciado como una herramienta fundamental de la represión institucional, nos sorprende y preocupa que este sea uno de los primeros juicios caratulados como Torturas. En Democracia se reprime, se mata y se desaparece».

Una frase que jamás olvidaremos y que a la familia y amigos de Luciano Arruga les quedará por siempre en su memoria: «Vas a terminar en un zanjón», palabras de policías al joven al momento de ser liberado después de una de las detenciones.

El nivel de violencia física y psicológica por parte de una institución que cada vez es más insegura, lo más preocupante: que se violen los DDHH, estando en democracia.

Justicia por Luciano, NUNCA MÁS.

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