Maju Lozano le tiene pánico al matrimonio

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Faltando muy poco para el gran día, Maju Lozano dijo que uno de su mayores temores ha sido comprometerse y por eso le cuesta tanto pensar en todo lo que esta decisión acarrea.

Lozano explicó que aparte de los miedos, las preocupaciones y el compromiso, lo que más la pone mal es el protagonismo.

Para salir al paso con el compromiso que deberá asumir, la conductora del ciclo “Todas las tardes” indicó que tiene un ritual y varias técnicas para poder llegar segura al altar.

Extraoficialmente, se pudo conocer que la pareja seleccionó como fecha tentativa el mes de agosto. Lozano se salta los estereotipos y a diferencia de lo que quieren el común de las mujeres ella le huye a esa gran cantidad de clichés que incluye un día lleno de romance y esplendor.

Como ella misma lo ha afirmado, nunca se sintió atraída por las fiestas y el vestido pero fue precisamente el amor por Juan el que la hizo tomar la decisión de aceptar y lanzarse al gua.

Cambió por amor

Sobre la agenda que aún no lleva adelante en materia de festejo enfatizó: No tengo nada listo todavía, no soy muy de programar. En realidad, en una charla que mantuve ayer con mi futuro marido, le dije que no quería hacer nada, sólo nosotros. Me parece que va a ir un poco por ahí”.

Tales declaraciones las rindió el programa “Modo Sábado” el cual se transmite por Radio Nacional y tiene como equipo de entrevistas a  Tatiana Schapiro y Horacio Marmurek.

A la artista le pareció importante que su pareja se involucre en los temas relacionados al festejo para tener los resultados que ambos esperan.

“Le dije a Juan que si quería hacer una fiesta, que la haga él. A mí no me gusta festejar mi cumpleaños ni el amontonadero de gente desorbitada bailando el carnaval carioca; el protagonismo me pone muy mal”.

Recordó que ella y su pareja se conocieron en una empresa de ventas de motos, gracias a que una amiga en común logro cruzarlos y el efecto ocurrió de inmediato.

“Nos presentó una amiga en común, pero en realidad ninguno daba ni dos mangos; ni me bañé para ir”.

Aunque hoy piensa todo lo contrario, en dicha ocasión apostaba cumplir un sueño. “Estaba hinchada los huevos de todos los tipos, me parecían todos unos nabos y ellos pensaban lo mismo de mí, seguro, porque mi teléfono no sonaba”.

Cuando comenzaron a enviarse mensajes románticos Maju Lozano comprendió que la relación avanzaba e iba en serio.

“Los dos somos como dos adolescentes en la relación, desde que salimos no nos dejamos de ver nunca”. 




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