Messi imparable llevo al Barcelona al triunfo

Messi imparable llevo al Barcelona al triunfo

Barcelona.- Comenzaba Lionel Messi y se escuchaba el clamor de las gradas. Zigzagueba el argentino y era simple imaginar ver caer árboles a su paso. Hacía túneles, creaba espacios, metía pelotas, disparaba sobre la marcha, ejecutaba tiros libres electrificantes y les gritaba a sus compañeros “¡mírenme!”, mientras ofrecía un espectáculo que daba la impresión de ser producto de los trucos que emplean magos de la calidad de Cooperfield.

No logró meterla, por culpa de un prodigioso Joe Hart. No obstante, “La Pulga” dibujó con la maestría de Miguel Ángel una pincelada desde la derecha que hubiese completado cualquiera de las figuras que adornan el techo de la Capilla Sixtina, recibido y rematado con frialdad, precisión y sutileza por Rakitic a los 31 minutos.

BASTÓ CON UNA JUGADA

Fue el único tanto de un juego disputado con altísima intensidad, sin tiempo para pestañear, con los corazones acelerados. Impresionante el juego del Barcelona. Preciso en el recupero, firme en el fondo, magnífico en el contragolpe y desequilibrante en el área con los ingresos incesantes y exasperantes de Neymar y el uruguayo, habilitados por Messi, recurriendo a imprevisibles como el taponazo de Iniesta que recordó su zapatazo al Chelsea contra reloj, el equipo blaugrana brillaba la cancha.

EMOTIVA CABALGATA

Un fútbol de vértigo con manejo eficiente del contragolpe planteó el Barsa en respuesta al atrevimiento del City de pelearle la posesión del balón. En el minuto cinco, el poste izquierdo devuelve disparo de Neymar; en el diez, Messi remata acabando una combinación de fantasía y rechaza Hart; en el quince, un tiro libre de Messi rasca el horizontal; en el veintidos, Messi entrega a Neymar por la izquierda y se le traba el gatillo al brasileño; en el veintiseis, otro tiro libre de Messi, después de ser derruido por Silva, es un “casi gol” zumbado sobre el atemorizado travesaño; en el treinta y uno, el tanto de Rakitic con pierna derecha, concretando el pase aéreo de Messi; en el treinta y tres y el treinta y siete, Hart frustra a S. y Neymar, y en el cuarenta y tres, un toque de S. sobre la salida de Hart rebota en el poste derecho.

El Barsa comenzó el segundo tiempo como si se hubiese quedado en la cancha, a alta velocidad, sembrando pavor con una penetración a fondo de Messi, el latigazo de Iniesta, zurdazo de Rakitic y ocasión dorada de Alba recibiendo de Messi, anulada por Hart. El City reaccionó vigorosamente y ejercitó presión sobre los centrales sacando de situación a los laterales y alterando a Ter Stegen, quien perdió una pelota lejos de su cabaña. Fue precisa una cobertura angustiosa con uñas y dientes para eludir el empate en el minuto 56.

El 1-0 pareció reducirse a la nada cuando Agüero fue derruido en el área entre Piqué y Mascherano. Con el drama hinchado como el semblante de Alí, consecuencia del gancho brutal de Frazier en 1971, el arquero alemán Ter Stagen, efectuó la enorme atajada lanzándose cara a su derecha y manoteando como si pretendiese desplazarse entre las pirámides. Ahí, en ese momento, minuto setenta y siete, murió el City.

Lo que vino después fue un intercambio de amenazas con Hart, dando la impresión de ser una aparición de otro planeta, salvando remates de S., Messi y Neymar. Al salir del Nou Camp, abrazado a su ánima, el arquero miró cara el cielo, y vio -como afirmaría J. Rulfo- que llovían estrellas. Probablemente, deseaba ver el cielo quieto. Lo vivido, había sido enloquecedor.

Alejandro Daniel Jose

Alejandro Daniel Jose

Activista de la Cultura Libre, Wikipedista, Conferencista. Segundo Enfoque me da la oportunidad de expresarme libremente.
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