México y Canadá: competitividad conjunta

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México.- México y Canadá deberán enfocarse más en cómo incrementar su competitividad conjunta y menos en términos de su competencia mutua por vender separadamente sus productos a Estados Unidos o terceros mercados, así lo afirmó Pierre Alarie, embajador de Canadá en México.

Asimismo, dijo que “hay alguna gente en Canadá que ve todavía al país azteca como un competidor. Muchas personas y yo, especialmente la primera ministra de Ontario, Kathleen Wynne, vemos el sector automotriz de Norteamérica como un sector manufacturero totalmente integrado”.

Por otro lado, Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, resaltó que en la integración regional juegan un papel crucial las reglas de origen pactadas en los acuerdos comerciales y además afirmó que la industria automotriz mexicana nunca habría aceptado una regla de origen de 40%, como originalmente lo propuso Japón. “La industria automotriz mexicana está absolutamente satisfecha de las negociaciones que llevó a cabo nuestro gobierno”, dijo.

Según Solis, “el TLCAN establece una regla de 62.5%, bajo una metodología de costo neto, que incorpora rastreo, y el rastreo que implica menos certificaciones y hace que la regla de origen pueda ser por encima del número que estamos diciendo”.

El TPP, un tratado de libre comercio, se firmó el pasado 4 de febrero por los ministros de comercio de Australia, Brunei, Canadá, Chile, Estados Unidos, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur y Vietnam.

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En contexto

Un reciente acuerdo sobre servicios aéreos entre México y Estados Unidos está por empezar a cambiar la psicología de los empresarios y dejará ver que México puede ser una plataforma logística para el mundo, opinó Luis de la Calle, director general de la Consultoría De la Calle, Madrazo, Mancera (CMM).

México y Estados Unidos pusieron en operación a mediados de agosto de este año un acuerdo sobre servicios aéreos, que incrementará las oportunidades para los transportistas de pasajeros y de carga que operan en ambos países.

Este convenio permite un acceso casi ilimitado para las compañías aéreas estadounidenses y mexicanas, la mejora de los derechos intermodales, flexibilidad de precios y otros derechos comerciales importantes, al tiempo que se mantuvo la prohibición del cabotaje.

Diversos resultados reflejaron que algunos mercados de pares de ciudades verán nuevos operadores por primera vez en muchos años, y las líneas aéreas pueden considerar ofrecer nuevos servicios en los destinos que ellos nunca podrían haber considerado previamente, según previsiones del gobierno estadounidense.

Las líneas aéreas de carga, por primera vez, tendrán oportunidades para prestar servicios a nuevos destinos que no estaban disponibles en el marco del acuerdo anterior, y para ofrecer servicios de Estados Unidos a México y otros países.

 




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