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Miami sufriría el calentamiento global según artista Lars Jan

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Miami, Florida, sería una de las primeras localidades en padecer las secuelas del calentamiento global. De esa posibilidad habló el artista Lars Jan en la Slow-Moving Luminaries.  

Si sigue creciendo la temperatura del planeta, derritiendo los polos y subiendo el nivel del mar,  la localidad se volvería inhabitable. El agua inundaría las calles y cubriría las primeras plantas de los inmuebles. Su población tendría que replegarse hacia el interior, en busca de superiores altitudes inmunes a las mareas.  

A lo largo de las tormentas, las olas golpearían los cuadros de vidrio de edificios. Dañarían irremediablemente la vida de una de las localidades más prósperas estadounidense.  

Podría parecer una predicción alarmista. Sin embargo, este año la localidad más famosa de Florida registró crecidas de agua inéditas. No se explican fácilmente por fenómenos como el ciclón Irma y de otros fenómenos naturales que han surgido repentinamente.

El cambio climático adaptado al arte contemporáneo

El artista participó en la más reciente edición de la feria de arte contemporáneo Art Basel Miami Beach. Gracias a la relojera suiza Audemars Piguet, quien le concedió a inicios de año su 3ª Comisión de Arte.  

El público que ha podido asistir a la muestra halló, antes que nada, que aquello no era una exposición más.

Sencillamente se encontraron con algo sorprendente. Producto de la creatividad del artista para expresar una realidad que no está muy lejana.

“Me atrae sacar el arte de las galerías. Alguien que no sea un cliente de arte no supone que no logre ser receptivo al mensaje de una obra”, comentó Jan.  

Si previamente había puesto escenografías desconcertantes en espacios como Times Square (Nueva York), en esta oportunidad los visitantes estaban frente a un pabellón que debían recorrer y presenciar en primera persona si deseaban conocer la obra.  

En el interior, una especie de invernadero tropical en el que aparecían y desaparecían maquetas de los inmuebles más reconocibles del skyline de Miami.  

Afuera, esas mismas maquetas hacían los mismos movimientos en una lámina de agua que ubicaron en el techo. El agua y su poder, el motivo central de la instalación, brindaba una sensación entre sosegada y opresiva.  

Slow-Moving Luminaries por Lars Jan, cortesía de Audemars Piguet’