Muere opositor Chavista en la carcel

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Venezuela.- Un año tras las quejas ciudadanas que dejaron cuarenta y tres víctimas, y con el tiempo de nuevo enrarecido, Venezuela volvió a conmoverse con la muerte de otro participante de la manifestación opositor. Se trata de R. Gonzalez, un preso político de sesenta y tres años recluído por resolución del presidente N. Maduro, que fue hallado fallecido en la celda donde estaba desde abril del año pasado.

Gonzalez, un ex- conduzco civil de sesenta y tres años, fue encontrado fallecido en la madrugada en su celda de la cárcel del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), en Caracas, donde se hallaba desde el momento en que Maduro apuntó contra él en una especie de condena televisiva.

De momento, esas circunstancias semejan apuntar al suicidio, conforme coinciden fuentes del gobierno, de la oposición y de la familia de la víctima. Ciertos apuntan, no obstante, que G. se desmoronó psicológicamente frente a las condiciones del encierro y, sobre todo, al obscuro futuro que le adelantaron sus guardas del Sebin.

“Nos notifican que el preso político R. G. apareció fallecido en su calabozo. Presuntamente se quitó la vida”, afirmó la miembro del Congreso de los Diputados opositora Delsa Solórzano en repudio al percance. Y añadió que “mientras que el régimen prosiga persiguiendo y recluyendo inocentes solo por meditar diferente, proseguirá llenando a Venezuela de luto”.

“Una vez que le confirmaron que iría a una prisión común, desgraciadamente tomó la resolución de quitarse la vida ahorcándose”, afirmó el letrado defensor de la víctima, J. V. Haro.

Haro especificó que G., cuyo juicio todavía no había empezado, estaba “angustiado por su traslado a una prisión común, con presos de alta peligrosidad”, lo que habría influido en su resolución, “pues su frágil estado de salud no le dejaba aguantar esas condiciones” de encarcelamiento. Una forma sutil de referirse a las cárceles venezolanas, de las más violentas de América latina.

“Hemos recibido informes de que R. G. fue sometido en los últimos días a torturas sicológicas fuertes por funcionarios del Sebin, en las que le afirmaban que lo iban a trasladar a una prisión de presos comunes de alta peligrosidad, que era un criminal y como tal sería tratado”, apuntó un comunicado.

G. estaba detenido desde el veintiseis de abril de dos mil catorce, después de una cadena de radio y T.V. en la que Maduro, que por tratarse de un ex- conduzco civil lo llamó con desprecio “el aviador”, lo acusó de ser “entre los cerebros de la conspiración guarimbera”, esto es, de las quejas en las calles.




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