Nativa quechua lucha por la devolución del mar a Bolivia

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Durante años, las comunidades originarias y movimientos sociales de Bolivia han luchado junto al Gobierno de ese país por la justa causa de la devolución del mal territorial que le pertenece a la nación. En la comunidad nativa boliviana resalta una personalidad que lucha por esa causa. Se trata de Luzmila Carpio, una nativa quechua.

Carpio es una leyenda de la música andina boliviana y emblema de la causa originaria. Emplea la música electrónica y el metal para amplificar su mensaje. Ella nació en Qala Qala en 1959.

En una entrevista al diario español El País, Carpio contó que cantó por primera vez a los 11 años. Era un domingo. Ese día, dejó su Qala Qala natal, una comunidad quechua del altiplano boliviano, y viajó a la ciudad de Oruro para participar en un programa de radio que cada semana abría su micro a niños intérpretes y jóvenes talentos musicales.

No hablaba castellano, solo su lengua natal, el quechua. En esa experiencia contó que la rechazaron en la emisora por no saber cantar en castellano. Asegura que eso la marcó.

Fue a partir de ese momento cuando decidió abocarse a luchar por los derechos y el respeto de la comunidad nativa a través de la música.

“Los nativos siempre hemos sido marginados por nuestras lenguas, por nuestra manera de pensar, nuestra espiritualidad y más que todo por pertenecer a una cultura distinta”, afirmó.

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El objetivo de esta nativa quechua

Carpio nunca ha querido cortarse sus dos largas trenzas y renunciar a lucir la ropa típica de su región natal. Siempre tuvo muy claro que ella no sería una víctima más de la discriminación hacia los nativos en el mundo.

“Yo siempre pensé: un día voy a contar lo que nosotros somos”, recordó. “Desde que nacemos, escuchamos cantar a nuestras madres y nuestras abuelas”, dijo.

Por eso, asegura que “la música es fundamental. Forma parte de nuestro culto a la Madre Tierra, la que nos da de comer, la que nos da todo. Es nuestra diosa”.

Esa mentalidad la llevó a iniciar una causa cultural por llevar su mensaje al resto del mundo pidiendo con solidaridad que se le devuelva el mar a Bolivia, pues afirma que es parte de la Pachamama (madre tierra) que alimenta a los niños y todos los habitantes del país.




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