Nativos habitan en inmediaciones del Congreso de Paraguay

Nativos habitan en inmediaciones del Congreso de Paraguay

En el casco histórico de Asunción, frente al Congreso de Paraguay, ya se hizo costumbre ver a los nativos habitando chozas improvisadas con plásticos negros, junto a ollas al fuego que usan para preparar la comida a los adultos y a los niños de la comunidad.

La Plaza de Armas en Asunción se ha convertido en el refugio de unas 15 familias de nativos de la comunidad Jetyty Mirí, del departamento de Canindeyú, que fueron desalojadas de sus casas y expulsadas de sus tierras desde hace más de dos meses. 

Al respecto, Favio Duarte, uno de los líderes nativos, explicó que no abandonarán el lugar hasta lograr recuperar las 400 hectáreas de tierra en el este de Paraguay que les quitaron, y en las cuales  han vivido por más de 20 años.

nativos

Asimismo, Duarte contó que cerca de Yvyrarobana, la comunidad tenía una chacra en donde vivían de lo que cultivaban y de las ganancias de los animales que criaban.

Productores brasileños desalojaron a los nativos

De igual manera, el líder aborigen explicó que en diciembre del año pasado, grandes productores brasileños de soja los despojaron de sus tierras a la fuerza y quemaron sus viviendas.

Según Duarte, los brasileños llegaron al territorio de la comunidad Jetyty Mirí en compañía de un fiscal y, con un documento de propiedad “falso”, sacaron a los nativos de las casas.

nativosDebido a esto, los nativos realizaron varias protestas para exigir la restitución de su tierras, pero como sus reclamos no han sido tomado en cuenta decidieron trasladarse a Asunción para exigir al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) la restitución de sus tierras.

En relación a esto, Duarte dijo que  la situación de la comunidad Jetyty Mirí en Asunción es díficil porque no ha habido soluciones a la problemática y ellos sobreviven como pueden a pesar de la indiferencia de las autoridades y la ciudadanía.  

En las inmediaciones del Congreso se observan a los niños nativos jugando descalzos,  vestidos con harapos sucios, mientras los mayores tratan de conseguir algo de comer.

Sin embargo, Duarte explicó que no se moverán del lugar hasta que el INDI no les proporcione el título de propiedad de sus tierra para volver a Canindeyú.

Elaine Marrero

Elaine Marrero

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