Negociación del TLCAN podría incidir en la inflación de México

Renegociación del TLCAN

Negociación del TLCAN podría incidir en la inflación de México

Muchos son los efectos económicos, geopolíticos y diplomáticos que tendrán los resultados de la negociación del Tratado de Comercio de América del Norte (TLCAN) en la región. Pero existe un alto riesgo de que el más afectado sea México, y específicamente, su economía. La negociación del TLCAN pasa por un momento clave. ¿Tendrá efectos, por ejemplo, en la tasa de inflación de México?

Mucho del stock de productos comerciables en México son importados o tienen componentes importados de Estados Unidos. Incluso, las partes automotores de reconocidas marcas que tienen presencia en el país, como Ford, también circulan en el mercado mexicano tras previa importación desde suelo estadounidense.

Este factor tiene repercusión directa en las estructuras de costos de las fábricas, ensambladoras de vehículos y líneas de producción alimentaria que existen en México. Según economistas, este es uno de los motivos que pudo haber influido en la subida del IPC (índice de precios al consumidor) del mes de junio, que se ubicó en 3%.

Si bien es una tasa de inflación moderada y muy baja para un país con finanzas estables y orden fiscal en las cuentas públicas, no se descarta que los efectos colaterales del TLCAN tengan impacto en el sistema de precios del país.

Los factores para que la inflación en México aumente a causa del TLCAN son dos: el factor cambiario y el factor comercial.

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Los factores clave en la negociación del TLCAN

El primero se explica con las volatilidades recientemente vistas que devaluaron el peso aun más frente al dólar. Llegó a una tasa de 25 pesos por dólar. Todo fue producto de la desconfianza generada en el mercado por un comentario negativo de Donald Trump, presidente de EE.UU., sobre el TLCAN.

El segundo tiene que ver con la reacción en cadena que podría generar la imposición de aranceles del 25%, primero a las importaciones mexicanas de acero y aluminio estadounidense. Y tal vez, luego a más importaciones de otros productos, insumos y materias primas.

Si ese escenario llega a ser factible y real, los gastos en aranceles del Gobierno y los inversionistas se verían traducidos en un inevitable incremento de la estructura de costos. Por consiguiente, de los precios finales de consumo en toda la cadena de valor del sistema productivo mexicano.

Ricardo Serrano

Ricardo Serrano

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