Neurociencias: Cómo autoliderar las emociones de manera efectiva 

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Neurociencias: Cómo autoliderar las emociones de manera efectiva 

Las neurociencias son un conjunto de estudios con los que se han analizado en profundidad el origen de las respuestas del cerebro humano en funcionamiento frente a determinados estímulos. 

Néstor Braidot, especialista en neurociencias aplicadas al desarrollo de organizaciones y personas explica en sus talleres, cursos y posgrados, los beneficios de las neurociencias, qué son las neurociencias y la importancia que esta disciplina ha adquirido en los últimos tiempos.  

En esta oportunidad Braidot aprovechó la ocasión para explicar lo definitorias que son las emociones en la toma de decisiones y cómo aprender a manejarlas de manera más efectiva.

“Hoy las neurociencias han avanzado a tal punto que han logrado interpretar los orígenes y los desencadenantes de procesos en donde intervienen de manera radical las emociones lo que redunda en beneficios rotundos a la hora de convivir con terceros”, así lo afirma Néstor Braidot.

De igual forma, el también conferencista explicó que contrariamente a los que muchos creían las emociones no pueden ser aisladas del pensamiento racional, de hecho las emociones vienen de sectores aún más profundos del cerebro.

Sin embargo alertó que “La toma de decisiones basada solamente en reacciones emotivas, en las que la concientización se encuentra ausente, derivan en determinaciones de las que, habitualmente, el sujeto termina arrepintiéndose”. 

Educar los sentimientos a través de las neurociencias

Para liderar las emociones y manejar el estrés, se trabaja sistemáticamente con un conjunto de técnicas destinadas principalmente a construir y potenciar la efectividad de varios neurocircuitos. Entre ellos, los vinculados a la relajación, la empatía, la creatividad, el placer y el bienestar.

“La resignificación reduce la intensidad de las experiencias negativas mientras que los pensamientos relacionados con la felicidad, el éxito y la alegría activan, refuerzan y establecen nuevos circuitos neuronales. Si una persona aprende a emplazarlos en la mente en forma sistemática se logra un gran punto de partida para el automonitoreo emocional”, indicó Braidot.

Asimismo, el especialista recalcó que para bien y para mal las emociones tienen repercusiones fisiológicas, pero cada individuo reacciona de manera diferente a situaciones diversas por lo que es esencial determinar qué técnica puede resultarle mejor para controlar sus respuestas.

Para finalizar Néstor Braidot atizó que las técnicas de autorregulación emocional no sólo contribuyen al automonitoreo del estrés y a la mejora del estado de ánimo y de la actitud. También contribuyen en gran medida a modificar neurocircuitos que, a priori, parecen muy resistentes, como el del malhumor o el de la negatividad que caracteriza a algunas personas.

Lo que se busca es activar las estructuras cerebrales que se ocupan de inhibir o modular estados emocionales que son comandados por otras.

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