No da respiro corrupción en México

98

México.- El ex gobernador Guillermo Padrés espera juicio por acusaciones de corrupción.

Ser gobernador en México es sinónimo de corrupción. O al menos eso  ha ilustrado el presente año con personajes tan funestos como el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, el ex gobernador de Chihuahua, Cesar Duarte o el ex gobernador de Sonora, Guillermo Padrés. Este último, perteneciente al conservador Partido Acción Nacional (PAN) se entregó a las autoridades la semana pasada en una atípica conducta de las personas imputadas por corrupción. Una acción considerada por algunos como de valentía y por otros, como una estratagema para victimizarse y poder salvar lo que se pueda.

El 5 de julio de 2009, Padrés ganó las elecciones del estado fronterizo de Sonora, dando inicio a una administración que fue, en mayor o menor medida, exitosa para finalmente recaer en varias tramas de desviación de fondos. Su gobierno será recordado por su mega proyecto llamado “Sonora Si”, encargado de la creación de una mega obra hidráulica formada por varios acueductos encargados de transportar agua de la presa Plutarco Elías Calles a la árida capital del estado, Hermosillo. Un proyecto que tuvo un costo de 10 millones de pesos. La otra gran obra insignia fue el gaseoducto Norte-Noroeste, obra energética que transporta combustible por varias ciudades desde el sur de Estados Unidos. Su gobierno logro dejar al estado como una de las mejores 5 economías a nivel nacional y la 8 mejor en nivel de competitividad.

Las acusaciones llegaron después ennegreciendo los logros de su administración.  El sueño se volvió pesadilla cuando la gobernadora en funciones de Sonora, Claudia Pavlovich, exigió a la Procuraduría General de la Republica (PGR), que investigara las acusaciones de corrupción que arrastraba el gobierno anterior. Las acusaciones que comenzaron a desbordar a la Procuraduría incluyen lavado de dinero, enriquecimiento ilícito, nexos con el crimen organizado y hasta uso de tortura. Sus declaraciones fiscales muestran ingresos menores a los que realmente obtuvo en su gobierno, además de tener varias cuentas con dinero en el extranjero. La PGR no perdió tiempo y lanzo una orden de aprehensión  para el ex gobernador que no sirvió de nada, ya que este ya se había fugado, prendiendo las armas de la Interpol.

Sorprendiendo a propios  y extraños, después de semanas desaparecido, Padrés se entregó a las autoridades para demostrar su inocencia. Con su detención, también fue aprehendido su hijo, Guillermo Padrés Dagnino, acusado de cometer delitos federales. Ahora, de dormir en el lujoso rancho con presa propia que tenía en Sonora, pasa sus noches en una cama de hierro en el Reclusorio Oriente, esperando el veredicto del juez sobre si existen las suficientes pruebas para iniciar un juicio formal. El idilio se acabó.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *