ONU denunció militarización en la Isla de Mindanao

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Filipinas.- Esta semana la Organización de las Naciones Unidas (ONU) denunció la militarización que impusieron las autoridades en la isla de Mindanao de las Filipinas.

La situación ha generado un impacto negativo en las comunidades nativas que allí residen.

Para la ONU el impacto de la militarización sobre los nativos de Filipinas es delicado.

Según un grupo de expertos en materia de derechos humanos, la militarización de la isla de Mindanao, al sur del archipiélago, está ocasionando un “impacto negativo”.

La población nativa de los lumad se ha visto seriamente afectada, y tal impacto podría ser irreversible.

Los nativos se han visto obligados a huir de sus hogares tras la destrucción de sus hogares y los medios que les generaban el modo de vida.

Todo fue destruido. Así lo informaron las relatoras de la ONU sobre los pueblos nativos.

Las relatoras Victoria Tauli-Corpuz, y Cecilia Jimenez-Damary narraron cómo sucedieron las cosas.

Isla de Mindanao

Las relatoras de la ONU expresaron que los abusos sufridos en la isla filipina de Mindanao son masivos, no se están respetando los derechos humanos, y la situación podría empeorar.

Al parecer, existe una prórroga  de la ley marcial hasta finales de 2018, la cual podría generar una mayor militarización.

La advertencia fue hecha por las relatoras. Según las cifras, hechas públicas por la ONU existen 2.500 lumads en peligro.

Los nativos han sido víctimas de desplazamiento forzado desde el pasado octubre. Hoy la cifra sigue en crecimiento.

A comienzo del mes de diciembre un grupo de agricultores de esta misma comunidad fueron presuntamente asesinados por militares.

Asimismo, los ataques perpetrados por los presuntos militares se deben a sospechas  que guardan relación con grupos rebeldes.

Otra hipótesis, es que los ataques tienen relación con la resistencia de los nativos a que se cometan actividades de minería ilegal sobre el territorio donde habitan. Los territorios son tierras ancestrales.

Las expertas concluyeron que “el Gobierno de Filipinas deberá garantizar que los militares respeten los derechos humanos”.

También pidieron que las autoridades no cometan violaciones de ningún tipo en esa materia.

Por otra parte, las representantes de la ONU pidieron protección para los nativos desplazados, “se les debe garantizan los derechos a los pueblos originarios”.