ONU rechazó la aplicación de las llamadas “terapias de conversión”

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La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) se posicionó en contra de las mal llamadas «terapias de conversión».

En medio de un evento realizado en el Museo Memoria y Tolerancia de Ciudad de México, la UNODC se pronunció en contra de los Ecosig, pues para ellos, carecen de fundamentos teóricos que avalen dichas prácticas.

El oficial de la UNODC, Javier Hernández, quien estuvo presente en el evento, junto con YAAJ México, presentaron la guía Nada que curar.

Este documento, se enfoca en combatir las llamadas terapias de conversión, al tiempo que hace un llamado de atención a los profesionales de la salud para hacer conciencia del sufrimiento que ocasionan dichas prácticas.

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Las terapias de conversión contra personas LGBTI

La guía Nada que curar define a los Ecosig como “prácticas de diferente índole —sesiones psicológicas, psiquiátricas, consejería religiosa, etc.— con el fin de modificar la orientación sexual de una persona homosexual o bisexual a heterosexual”.

Estas supuestas curas a la homosexualidad pueden incluir también violaciones correctivas para tratar de modificar la orientación sexual de una persona LGBT+ y, de ese modo, lograr el cometido. 

Asimismo, muchos de esos pseudotratamientos incluyen torturas física y psicológica, capaces de dejar terribles secuelas en sus víctimas.

Prohibición de estas prácticas arcaicas

El pasado mes de octubre, las senadoras mexicanas Citlalli Hernández, Alejandra Lagunes y Patricia Mercado presentaron una iniciativa para proteger a la comunidad LGBT+ y prohibir las terapias de conversión.

Pero a pesar de que la medida es una protección a los derechos humanos, esta no obtuvo la aprobación.

Ahora, en los próximos días el Senado mexicano sesionará en comisiones extraordinarias, en las que se buscará prohibir las terapias de conversión en el país, acción que podría ser aprobada.

Este pronunciamiento de la ONU debería ser un impulso para que las leyes prohíban este tipo de prácticas, pues la orientación sexual e identidad de género no se modifican.




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