Concurso De Acreedores

¿Crisis Empresarial? Por Qué Es Mejor Optar Por El Concurso De Acreedores Voluntario

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España ha pasado por una época de crisis que ha puesto de manifiesto que no todas las empresas pueden llegar a buen puerto. El año 2007 y los siguientes se convirtieron en toda una tormenta para negocios, para familias, para profesionales y para particulares.

Y, aunque la situación económica se ha estabilizado en el país, los remanentes de esa tempestad siguen coleando para muchos empresarios que han intentado mantener firme el timón de su empresa.

Las crisis empresariales en España son una realidad, que se ha llevado por delante a muchas firmas y marcas nacionales; pero que también han demostrado la importancia de presentar un concurso de acreedores.

Este procedimiento es algo que se debe realizar de forma prácticamente obligatoria cuando una empresa va a cerrar. De lo contrario, puede causar importantes problemas para los administradores de la misma, tanto a nivel legal como económico.

De hecho, aunque siempre se habla del procedimiento obligatorio, existe una vía que puede resultar incluso positiva para los responsables de la empresa.

Abogar por la realización de un concurso de acreedores voluntario es la mejor forma de adelantarse a la situación más crítica; y poder aliviar la carga de las deudas mantenidas, como también de conseguir que el impacto negativo sea mucho menor. Sí, la empresa probablemente tenga el mismo destino, pero los nombres que hay detrás de ella no tendrán que sufrir tanto las consecuencias de este.

Concurso De Acreedores

¿Por Qué Es Obligatorio Presentar Un Concurso De Acreedores?

Según la Ley Concursal 22/2003 del 9 de julio, el deudor tiene siempre la obligación de solicitar que se declare el concurso de acreedores. Debe hacerlo en un plazo máximo de 2 meses tras conocer la situación de insolvencia del negocio.

De hecho, según la ley, siempre se presume que los responsables de la empresa deben tener conocimiento del estado de insolvencia en el caso de que, durante un periodo de 3 meses, no hayan sido capaz de afrontar el pago de las cuotas de la Seguridad Social, de los salarios o incluso las obligaciones tributarias.

Si se dan estos casos, los administradores deben proceder por la vía legal; para poner en marcha el concurso con el fin de poder resolver las deudas con todos los deudores con los que haya un compromiso.

De no ser así, la situación puede agravarse completamente, ya que se puede incluso llegar a asumir que su intención era quedar exonerados de cualquier tipo de deuda por medios poco éticos. Y, entonces, proceder con una demanda que aumente todavía más la deuda.

¿Cuál Es La Mejor Opción En Caso De Haber Una Crisis Empresarial?

En el caso de que haya una crisis empresarial a la vista, teniendo en cuenta los factores antes mencionados, el mejor camino a seguir por la administración de la empresa es solicitar un concurso de acreedores voluntario.

Tomando esta medida, ya de entrada se demuestra que se actúa de buena fe para con los deudores; al mismo tiempo que se manifiesta la intención de resolver las deudas, para que no quede ninguna vigente en el caso de que la empresa llegue a su cierre.

Al hacerse esto, además, los administradores pueden seguir manteniendo la dirección de la empresa; aunque la figura del juez concursal puede bloquear ciertas decisiones que considere inadecuadas.

Se mantiene la potestad para administrar el negocio. No obstante, hay una nueva persona por encima que puede decidir qué se hace y qué no, siempre y cuando pueda repercutir en la capacidad para solventar las deudas.

También es algo que influye en la decisión de un juez a la hora de considerar que el concurso, es algo culpa de los administradores o algo fortuito.

Concurso De Acreedores

No presentar el concurso voluntariamente, puede desembocar en la creencia de que había conocimiento de la posible insolvencia de la empresa; y hacer que los responsables de la misma tengan que enfrentarse a una serie de responsabilidades a nivel económico y legal realmente serias. Pueden ser la inhabilitación para formar parte de un consejo administrativo durante hasta 15 años, así como condenas por daños y perjuicios.

Afortunadamente, en el caso de que comiencen a aparecer los factores que indiquen una posible crisis empresarial, existen profesionales que pueden encargarse de gestionarla externamente para que el proceso sea lo más sencillo posible.

Figuras como la de Igor Ochoa, experto en gestión de crisis empresarial en España y miembro clave de la consultora Dipcom Corporate; pueden hacer que todo el concurso sea un trámite mucho más fácil de llevar y que, al final, todos salgan ganando.

La crisis de una empresa suele ser un episodio duro y complicado. Por eso, contar con ayuda de expertos en la materia es la mejor forma de proceder. Ahora, ya conoces lo importante que es proceder con un concurso de acreedores voluntario.

Si alguna vez llega el momento de iniciarlo, recuerda que existen equipos de profesionales dispuestos a ayudar para que se arrastre el menor número de deudas y todo salga de la mejor forma posible. Algo complicado, dado que las consecuencias siempre implican a un gran número de personas; pero, para nada algo imposible.




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