domingo, octubre 17, 2021
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Penny Dreadful: ¿quién es el Monstruo?

“If you seek to threaten me, threaten me with life” / “Si quieres amenazarme, amenázame con la vida” (Frankestein a su Criatura)

Estrenada en 2014 y a punto de anunciar su tercera temporada, “Penny Dreadful” apuesta por una estética gótica y una intensa trama narrativa. La serie estadounidense retoma personajes decimonónicos como Drácula, Victor Frankestein, La Criatura y Dorian Gray, y los convoca en el seno del Londres victoriano. La figura principal de la historia es la de Vanessa Ives, una joven atormentada por posesiones demoníacas y visiones del más allá. Mezcla de tarotista, médium y bruja, Vanessa es perseguida por entidades maléficas que claman por su alma. El motivo de la persecución continúa siendo, sin embargo, un misterio sobre el final de la segunda temporada.

Independientemente del éxito que supone reunir a estas taquilleras figuras de la literatura (otras series como Once Upon a Time ya han probado que se trata de una fórmula eficaz), “Penny Dreadful” plantea ciertas cuestiones interesantes sobre las cuales vale la pena detenerse. La serie interpela nuestra definición de monstruosidad al mostrarnos a estos seres en sus facetas más íntimas. Los monstruos adquieren voz propia, manifiestan sentimientos complejos, son perseguidos sin piedad. Sorprendentemente, no estamos ante criaturas por fuera del ámbito de la ética. La línea divisoria ya no es tan clara.

[pullquote]“Ser alcanzada por el demonio es como ser alcanzada por el dorso de la mano de Dios. Te hace sagrada de algún modo, ¿no es así? Ahora, aquí está mi pregunta: ¿realmente quieres ser normal?”[/pullquote]

Y es que, como planteaba Foucault, de eso se trata ser un monstruo en un sentido jurídico del término. Monstruo no es quien presenta una deformidad o quien comete un crimen; monstruo es aquél que se mueve en el ámbito de lo inasible, de lo inclasificable. Es la mezcla entre dos especies (animal y humana), entre dos géneros (masculino y femenino) y finalmente – ¿por qué no? – entre dos esferas (la vida y la muerte). Monstruo no es quien transgrede o mutila, quien comete un acto atroz, sino quien no puede ser nombrado. Y los protagonistas de “Penny Dreadful” esquivan continuamente las etiquetas. Cuando creemos que los hemos reconocido, que podemos definirlos, vuelven a mutar. Nos sorprenden adoptando una nueva subjetividad.

Sobre el final de la primera temporada, una agotada Vanessa Ives visita a un sacerdote y le pide un exorcismo. Daría cualquier cosa por huir de ese ente anónimo que la persigue y que destruye todo a su alrededor. El sacerdote le responde:

“Ser alcanzada por el demonio es como ser alcanzada por el dorso de la mano de Dios. Te hace sagrada de algún modo, ¿no es así? Ahora, aquí está mi pregunta: ¿realmente quieres ser normal?”

Vanessa comprende, y sale de la Iglesia. Elige no ser unidimensional. Abraza su propia complejidad: en tanto humana, alberga una potencialidad que se vería destruida si accediera al exorcismo.

Quizás por eso los monstruos de Penny Dreadful constituyan, en definitiva, personajes tan entrañables. Porque se asumen tal y como son.

* La tercera temporada de Penny Dreadful se estrena en mayo de 2016

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