Cultura

Perú: “El octavo ensayo, un golpe de zurda”

Un libro de páginas directas e incisivas, la antítesis de “Siete Ensayos” de José Carlos Mariátegui.

Cuánto daño le hizo la izquierda al Perú, es la pregunta que nos hace entre líneas Aldo Mariátegui (1962), autor de las páginas en defensa de la libertad y los derechos humanos. Abogado de profesión y periodista en ejercicio, se graduó en la facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Siguió un Máster en periodismo en el diario El País (España).En el periodismo escrito se ha desempeñado como director del diario Correo, subdirector del Expreso y editor de Economía y columnista del dominical en El Comercio. Además, fue consultor en el instituto de Libertad y Democracia. Actualmente, es columnista en el Diario Perú21 y conduce el programa periodístico Sin Medias Tintas.

¿Por qué detesto tanto a la izquierda?

Este capítulo nos grafica el estado actual de la izquierda en el Perú, la poca intención de voto que tenía hace unos meses en las encuestas, de cara a las elecciones generales. Se hace mención a Susana Villarán, lideresa de izquierda y alcaldesa de la ciudad de Lima, que fue revocada del cargo por una gestión desastrosa, que sería reemplazada por Luis Castañeda el último error del electorado peruano. Población dispuesta a emitir sus votos por terceros, tal como en el año 1990 lo hicieron por un desconocido Alberto Fujimori.

Un sida peruano llamado MEV, recuerda a la gente el sufrimiento de la expropiación de tierras a manos de una dictadura golpista, el Modelo Económico Velasquista. El error de creer que un país puede vivir solo de lo que produce, sin algún lazo de apoyo con el exterior, un modelo muy romántico, pero sin un resultado favorable. De 1968 a 1990 no se pusieron en marcha los nuevos proyectos mineros de gran importancia y las estatizaciones no pararon, dejando en una situación crítica la economía peruana.

Y además asesina, una parte importante – izquierdistas radicales–  de grupos subversivos, una supuesta “revolución” que se encontraba en busca de la unificación, un pueblo resentido y olvidado que tenía la necesidad de alzar la voz, seguidores de Abimael Guzmán, un profesor de Filosofía de la Universidad Nacional de Huamanga (Ayacucho) que viajó a China y trajo la ideología maoísta, marxista y le dio el nombre de pensamiento Gonzalo, nombre que usaría Guzmán en el grupo terrorista, Sendero Luminoso.

La izquierda peruana y también el APRA, suele reclamar como su padre al pensador anarquista Manuel Gonzales Prada (Lima, 1884-1919), un hombre de buena prosa, excelente en la teoría y que disparaba desde sus letras, pero en la práctica, no era más ni menos, que un barco a la deriva. Se le recuerda por su libro Páginas libres y el Discurso en el Politeama:

En esta obra de reconstitución i venganza no contemos con los hombres del pasado: los troncos añosos i carcomidos produjeron ya sus flores de aroma deletéreo i sus frutas de sabor amargo. ¡Que vengan árboles nuevos a dar flores nuevas i frutas nuevas! ¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!

José Carlos Mariátegui

Nacido en Moquegua, autor de “Siete Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana”, un romántico que veía en el socialismo la solución de tantos abusos laborales como sociales. “Sus inclinaciones socialistas se detectan claramente desde que emigra del diario La Prensa a El Tiempo, donde revela abiertamente una reciente fascinación por la aparición de los bolcheviques rusos y escribe << Voces>>, su muy leída columna de trascendidos políticos.

Un idealista Mariátegui pensaba que los indígenas peruanos estaban predispuestos hacia el socialismo, dadas las costumbres productivas en las comunidades. Sin embargo, a pesar de los errores en su propuesta política, José Carlos dejó un importante legado.

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Izquierda peruana, es la forma de radicalizar un país en el que las medidas extremas han fracasado de la forma más dura, hoy vuelve con nuevos rostros como Verónica Mendoza con su partido Frente Amplio, pero con la sombra se siempre, el cura Arana y el apoyo antiminero de Tierra y Libertad. Después de la caída del Muro de Berlín, no hay política de izquierda que pueda sostenerse de forma permanente, porque al cambiar los tiempos, también lo hicieron las políticas que avalan la democracia  en un país.

<<La sorpresa de sus sustentadores será extraordinaria cuando se enteren de que la función del socialismo en el gobierno de la nación, según la hora y el compás histórico a que tenga que ajustarse, será en gran parte la de realizar el capitalismo –vale decir las posibilidades históricamente vitales todavía del capitalismo–,en el sentido que convenga a los intereses del progreso social>>.

José Carlos Mariátegui, Prólogo Tempestad en los Andes, Luis E. Valcárcel (Lima, 1927)

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Alvaro Sinarahua

Redactor en Segundo enfoque

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