Postergaron cierre de colonias psiquiátricas en Uruguay

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Uruguay.- La Delegación de Salud Pública y Asistencia Social de parlamentarios uruguayos votó por unanimidad el Proyecto de Legislación de Salud Mental.

El documento contiene tres reformas en alusión a lo que había sancionado la Cámara de Senadores e instituye, por ejemplo, que los centros asistenciales psiquiátricos y las colonias de albergue cierren en el año 2025. El texto anterior anunciaba que estos centros se clausurarían en el año 2020.

Según reseñó el portal de El Observador de Uruguay, el parlamentario del Frente Amplio, Luis Gallo, manifestó que existe el acuerdo político para que las reformas se sancionen en el Congreso, si bien antes deben ser aprobadas por el plenario de parlamentarios en los próximos días.

Si la Cámara Alta no ofrece el visto bueno a las modificaciones, el proyecto de estatuto actual se archiva y les correspondería empezar a laborar desde cero. Otra de las modificaciones se encuentra relacionada con la terminología que manipula el proyecto de legislación.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos reprochó que el documento empleara el término “trastorno mental” para concretar la patología psiquiátrica, debido a que eso estigmatiza al paciente porque lo cataloga como un trastornado.

Los parlamentarios resolvieron modificar ciertos apartados del texto y distinguieron  la denominación “usuario del servicio de salud”. Gallo manifestó que la nueva denominación resulta más extensa, debido a que cualquier individuo puede presentar un episodio puntual y eso no implica que padezca una patología psiquiátrica.

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De todas maneras, en ciertos casos conservaron la nomenclatura anterior, porque los congresistas consideraron que la perturbación mental resulta una patología y debe ser pronosticada en el nuevo proyecto de ley.

Del mismo modo, la Comisión de Salud modificó el apartado que va relacionado con la internación involuntaria. El texto anterior instituía que el paciente conseguía ser ingresado si un profesional pensaba que había “un peligro grave de daño inminente o contiguo para la persona o para terceros“.

La reforma prevé en este momento la hospitalización involuntaria cuando exista riesgo de fallecimiento para el paciente o para su entorno. “Lo limitamos porque era necesario cuantificar qué representa un daño grave”, sustentó el legislador.

El otro apartado de ese artículo se conservó como llegó de la Cámara Alta, por lo que igualmente se admitirá la internación involuntaria cuando se vea conmovida la capacidad de cordura del paciente y eso pueda conducir a un detrimento grave de su condición”.