Puigdemont está dispuesto a renunciar a su acta de diputado

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Carles Puigdemont está dispuesto a ceder su acta de diputado. Así sacrificará la «legitimidad republicana» y favorecerá la realidad autonomista.

Será la segunda vez que la CUP fulmina al candidato independentista a la presidencia de la Generalitat. Con esta acción Puigdemont quedará ante el mundo como un prófugo cualquiera.

En un primer momento  el hombre pensó que podría derrotar al Estado. Sin embargo, en este momento convencido por el sector posibilista que lo respalda esta decidido a renunciar.

Nadie descarta que el expresidente Puigdemont pueda cambiar de opinión, para no perder la presidencia de la Generalitat y los contratos financieros. 

Puigdemont esperará a anunciar su renuncia a que el Supremo extinga cualquier esperanza de que Jordi Sánchez pueda acudir al Parlament para ser investido.

El nacionalturismo

El exalcalde de Gerona condiciona que a cambio de su rendición se le rinda un homenaje de reconocimiento en Waterloo. Igualmente exige que se le financie su estructura belga.  

En este orden, los empresarios trabajan en el «nacionalturismo». El cual consiste en «viajes patrióticos» al Parlamento Europeo.

Asimismo, incluye una visita a la Casa de la República en Waterloo con Puigdemont de anfitrión, luego un concierto de algún cantautor catalán y por último una cena de gala para rematar la «nacionaljornada».

Los viajes serían amenizados por figuras del independentismo. Se barajan los nombres del sociólogo Salvador Cardús, de la orgánica Pilar Rahola y del profesor Joan B. Culla.

Por otro lado, uno de los empresarios interesados en desarrollar la iniciativa sostiene que: “El folclore no es tan serio como la política efectiva. No obstante como negocio, es mucho más rentable”.

El independentismo va aterrizando poco a poco mientras la «república» se consolida como folclore para touroperadores, irreductibles y jubilados.

 Toni Comín molesto

 Por su parte Toni Comín, actual diputado de ERC, está molesto pues considera pues no le prestan la atención y el apoyo que esperaba.  

Comin sabe que no tiene ni la fuerza política y recaudatoria de Puigdemont. Por lo tanto, se encuentra negociando su renuncia