martes, noviembre 30, 2021
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¿Quién fue Martín Miguel de Güemes?

Argentina.- Un feriado nacional fue promulgado para conmemorar la fecha de su muerte.

Luego de un debate en el Congreso, logró establecerse una fecha no laborable en conmemoración de la muerte de Martín Miguel de Güemes, que a partir de ahora será un feriado nacional todos los 17 de junio. Pero, ¿realmente conocemos como deberíamos a este prócer muchas veces relegado al olvido?

Su nombre completo era Martín Miguel Juan de la Mata de Güemes Montero Goyechea y la Corte y nació un 8 de febrero de 1785 en el seno de una familia culta y adinerada, allá por la ciudad de Salta cuando aún no se la conocía como «la Linda» y pertenecía todavía al Virreynato del Río de la Plata.

Ya de muy joven se enroló en la Infantería, a sus 14 años, y al iniciar las invasiones de 1806 por las que los ingleses, que pretendían conquistar el Río de la Plata, lograron tomar Buenos Aires por 48 días, fue partícipe de la Reconquista de la ciudad.

Durante la campaña al Alto Perú, luego de la Revolución de Mayo, Güemes (que ya tenía el cargo de general) fue designado comandante de las fuerzas de avanzada por el mismísimo San Martín, quien se encontraba a cargo del Ejército del Norte con el fin de asegurar y proteger la frontera del avance de las tropas realistas, es decir, españolas. El objetivo de Güemes en esta posición fue proteger a través de la guerrilla gaucha la zona fronteriza e impedir el abastecimiento de los realistas, estrategia que finalmente los obligó a abandonar el territorio jujeño.

Luego de un tiempo sirviendo en Buenos Aires y Montevideo, posterior a la victoria en el norte, Güemes decidió regresar a su Salta natal, donde siguió liderando la resistencia a los realistas junto con la ayuda de sus gauchos salteños; en 1815 fue electo como el primer gobernador de la provincia, cargo que ocupó hasta 1820.

Es destacable el papel de Güemes militarmente en todas las operaciones de resistencia; fue un gran estratega, y aunque muchos lo acusaban de cobarde por no combatir en batalla debido a su hemofilia -una enfermedad de la sangre que no permite una cicatrización normal, por lo que cualquier herida significaba la muerte segura por desangramiento-, tuvo un papel crucial en el combate contra las fuerzas españolas y en el diseño de las tácticas de la Guerra Gaucha. De hecho, es considerado por los salteños un prócer incluso más importante que José de San Martín o Manuel Belgrano.

En 1821, en Salta se había conformado una oposición hacia Güemes por parte de los sectores de clase alta que conformaban el Cabildo de la provincia que se negaban a pagar las contribuciones forzosas que exigía el caudillo, por lo que lo acusaron de «tirano», lo declararon depuesto cuando se encontraba invadiendo Tucumán, y acordaron entregarle la ciudad a un general español.

Güemes regresó a su ciudad, ocupó nuevamente el territorio y perdonó a quienes habían intentado derrocarlo, pero el general español ya había enviado a un coronel valenciano llamado «Barbucho» Valdez para que ocupe el territorio, lo cual consiguió llevar a cabo el 6 de junio de ese año.

Cuando Güemes se enfrentó a él para retomar el control de sus tierras, recibió una herida de bala con la que tuvo que cabalgar hasta una hacienda en una ciudad cercana. Sin embargo, debido a su enfermedad nunca cicatrizó y finalmente falleció el 17 de junio de 1821, a sus 36 años, en un catre improvisado a la intemperie. Se cree que su esposa, Carmen Puch, al enterarse de su muerte se encerró en su habitación y se dejó morir de hambre.

A pesar de su deceso, las tropas gauchas que habían estado a su cargo continuaron combatiendo a los realistas y finalmente lograron que evacuaran el territorio salteño definitivamente. Aunque no llegó a verlo con sus propios ojos, Güemes logró que los españoles finalmente abandonaran el norte argentino. Su misión estaba cumplida.

Durante mucho tiempo, el General no obtuvo el reconocimiento que le correspondía, siendo relegado a la mera figura del caudillo provinciano; sin embargo, a lo largo del siglo XX y XXI comenzó a ser más valorado como prócer de la Independencia y fue así como desde el Senado se logró aprobar un proyecto de ley muy discutido de feriado nacional en conmemoración del bicentenario de su paso a la inmortalidad.

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