Realizaron intensa marcha en Argentina por Santiago Maldonado

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Buenos Aires.- A más de un mes de no tener pistas concretas sobre su desaparición, una masiva movilización que colmó la Plaza de Mayo terminó con incidentes y se agigantan las tensiones.

Los días pasan y el paradero de Santiago Maldonado se desconoce. El muchacho tiene 28 años e integra un grupo de mapuches (comunidad indígena) que se encuentra en disputa por los extensos terrenos de Benetton en la Patagonia, un conflicto histórico que lleva más de cien años.

La hipótesis mayoritariamente difundida indica que fue visto por última vez el 1 de agosto mientras cortaba junto a su grupo una ruta en Chubut (a 1.700 kilómetros de Buenos Aires). Allí, la Gendarmería lo habría capturado y finalmente asesinado. Si así fuese, el hecho perjudicaría fuertemente la imagen política del Gobierno de Mauricio Macri. Pero por ahora, la Justicia todavía no logró comprobarlo.

La otra versión, la que sostienen en gran parte los fieles del Ejecutivo, señala que Maldonado vivió un hecho de violencia a finales de julio en la estancia de Benetton y luego se habría marchado a Chile, donde el Estado argentino lo sigue buscando. Lo cierto es que esta hipótesis tampoco se pudo verificar.

Concentración frente a Casa de Gobierno.

Este viernes, la escalada del escándalo provocó una intensa marcha con decenas de miles de personas, muchas de ellas convocadas por organizaciones sociales y agrupaciones peronistas. Los gritos contra el Gobierno fueron fuertes y la exclamación exigía la renuncia de la ministra de Seguridad de Macri, Patricia Bullrich. “Le pido que dé un paso al costado y deje a alguien capacitado”, expresó Sergio Maldonado, hermano de Santiago. “Asesinos, asesinos”, clamaba la multitud en la Plaza de Mayo, frente al despacho del presidente. El tenso clima terminó con incidentes. Tras la marcha, unos encapuchados lanzaron piedras contra la policía y fueron reprimidos.

Sin embargo, las pistas tardan demasiado y nadie puede asegurar nada. Todo es incierto. Mientras, la oposición en su conjunto, principalmente Cristina Fernández de Kirchner, ha utilizado este caso para denostar al Gobierno y señalar que esto es una “desaparición forzada”, como dice la caratula de la causa. Incluso, la ex mandataria, en su relanzamiento de campaña tras el triunfo en las primarias de agosto, dio a entender que la desaparición fue una orden directa desde arriba. “La Gendarmería Nacional es la misma que en diciembre de 2015. Lo que cambió fue el Gobierno. Las fuerzas sólo reciben órdenes. Lo que cambiaron son las órdenes”, aseveró.

“Estamos trabajando con todas las herramientas del Estado. No descartamos ninguna hipótesis, no encubrimos a nadie y queremos que se sepa la verdad”, enfatizó el jefe de Gabinete Marcos Peña esta semana en el Parlamento. Para la semana que viene aparecerían las pruebas concretas de ADN que podrían aclarar las enormes confusiones que hoy reinan el caso. Por ahora, Maldonado no aparece y la escalada de tensiones ya se evidenció en las calles de Buenos Aires.