Reino Unido no compensará planta nuclear de Hinkley Point

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Reino Unido.- Gran Bretaña no pretende indemnizar bajo ningún concepto a la Central Nuclear de EDF y su socio chino CGN, impulsores de la planta atómica de Hinkley Point, si definitivamente decide no ingresar al proyecto en el ciclo de otoño.

En este sentido, el plan está valorado en dieciocho mil millones de libras -unos veintiún mil trescientos millones de euros al cambio actual-,  a lo cual la prensa internacional estima que ambas compañías han destinado tres mil millones de euros al inicio del proyecto y afirmaron que reclamarán a Londres esa cantidad ante los tribunales respectivos, en el caso de que la planificación no sea viable.

No obstante, el Departamento de Energía del Reino Unido ha concurrido de manera muy precisa al respecto, enunciando que el Gobierno no es garante de ninguno de los costos del proyecto hasta que se establezca legalmente un contrato sobre Hinkley.

Sin embargo, existe quien piensa que los organizadores y promotores de la planta atómica tendrían problemas para cobrar, incluso si poseyeran la firma en los contratos.

Recelo de China

Francia informó, al instante de conocer el fallo sobre el proyecto, que se retardaría unos meses más y que confiaba en que definitivamente se llevará a cabo. China, por el contrario, ha expuesto su malestar públicamente, debido a que la razón para tranquilizar la decisión ha sido la intervención de la pública CGN con el acceso de un tercio del total de la planta y la eventualidad de que sea un peligro para la seguridad nacional.

También se ha dado a conocer que la Junta Directiva de EDF estaba en cuenta de que antes de adoptar la disposición de capitalizar en la instalación nuclear, el Reino Unido deseaba más tiempo. Así lo indicó un mensaje remitido por el consejero delegado de la empresa, Jean-Bernard Lévy, al resto de los integrantes.

Cabe destacar que a pesar de esa exhortación, la cúpula regente resolvió aprobar la inversión, pero no sin una enérgica partición: siete miembros votaron en contra y otro renunció justo antes de la reunión. Todos ellos reflexionan que el proyecto es demasiado arriesgado para la compañía francesa.




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