Susana Giménez reveló que Monzón era otro cuando consumía alcohol

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Como un hombre dulce, amoroso y atento catalogó Susana Giménez a Carlos Monzón, asegurando que su personalidad se distorsionaba y era alguien totalmente distinto cuando consumía alcohol.

Tales revelaciones las emitió la diva de la televisión durante una entrevista concedida al canal Space donde se transmite la polémica serie que narra la vida del boxeador Carlos Monzón, quien fue pareja de Giménez durante su juventud.

En le programa Giménez ofreció detalles de su relación con el hombre sentenciado por el feminicidio de su pareja Alicia Muñíz a quien lanzó desde un balcón luego de tener una acalorada discusión.

Esta serie ha resultado todo un boom dado el interés del público en conocer cómo un hombre que provino de una familia humilde, saboreó el poder y la gloria al consagrarse como el mejor en el boxeo, pudo luego caer en una vida llena de excesos que coronó con la muerte de su pareja en aquel momento.

Una atracción que traspasó la pantalla

En un capítulo de la biopic de Monzón se recrea el momento explosivo entre la diva y el boxeador cuando grababan La Mary, una escena tórrida y de alta sensualidad que fue interpretada por Celeste Cid, ante ello Giménez expresó al recordar este momento: “Fue una gran pasión, un gran amor; una locura”.

Monzón conoció a Susana en el rodaje de este film y fue allí donde surgió la chispa que desencadeno el romance entre ambos, sobre esta experiencia ella guarda muy buenos recuerdos.

“Fue un rodaje muy divertido y muy apasionado. Fue fantástico. La verdad es que lo pasamos fantástico. ¿Viste que mientras cambian la luz y todo eso, el cine es aburridísimo? Nosotros jugábamos a las cartas y nos divertíamos”.

Reveló que el era un hombre muy especial y la atracción física entre ambos era intensa, pero el noviazgo sufrió y se dañó por la ingesta de alcohol del boxeador. “le salía la furia”. “Carlos Monzón era amoroso sin tomar alcohol. Él cambiaba si tomaba alcohol”.

La ruptura se hizo inminente cuando el desarrolló unos celos desmedidos y ella decidió poner punto y final. “Empezamos a llevarnos mal. Él empezó a jugar mucho a las cartas, a tomar con los amigos. Y yo veía que estaba cambiando, que ya no era el mismo. Y dije: ‘No, hay que terminarlo acá’. No lo tomó muy bien, pero lo tuvo que aceptar”.




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