Temer envió militares a las cárceles para frenar crisis

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Brasil.- El gobierno de Brasil decidió enviar militares a los estados afectados por la crisis como una “acción extraordinaria”.

La información fue comunicada por el portavoz gubernamental, Alexandre Parola, quien además indicó que las tropas deben asumir “acciones de cooperación específicas”.

Adicionalmente, destacó que “habrá inspecciones rutinarias dentro de los presidios con la intención de detectar y decomisar materiales prohibidos en esas instalaciones”.

Por su parte, el ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, recibió en Brasilia a los secretarios de Seguridad de todos los estados para sostener una reunión en la que se pretende buscar salidas a la crisis carcelaria.

Con estas medidas prevén, entre otras cosas, el desembolso inmediato de 91,7 millones de dólares para que los estados puedan reforzar la seguridad en los centros penitenciarios. Como por ejemplo la adquisición de equipos para bloquear la señal de telefonía celular y con ello evitar la comunicación de los presos con sus contactos en el exterior de la cárcel.

Temer también se reunió con los jefes de los servicios de inteligencia para analizar la situación.

Brasil ha sido sacudido por una escalada de violencia sin precedentes dentro de sus cárceles desde comienzos de año. En dos semanas han muerto más de 120 presos en violentas riñas, aparentemente vinculadas con disputas entre grupos criminales por el control externo de las rutas del narcotráfico en la nación.

La última masacre tuvo lugar el sábado pasado en la cárcel de Alcaçuz en Natal, ubicada en Rio Grande do Norte. Este martes, el penal registró un motín aparentemente porque los presos de la banda Sindicato do Crime intentaron tomar el pabellón en el que están separados los integrantes del Primeiro Comando da Capital.

Los medios de comunicación audiovisuales mostraron imágenes de reclusos semidesnudos subidos al tejado de la prisión con banderas de sus grupos y armados con palos.

Por otro lado, el gobernador de Rio Grande do Norte, Robinson Faria atribuyó la matanza del sábado a una venganza del grupo Primeiro Comando da Capital por la primera reyerta carcelaria que se produjo este año y que dejó 56 muertos en un penal de Manaos, en la Amazonía brasileña.

Faria agregó que nunca habían tenido este tipo de enfrentamientos dentro de los presidios entre el PCC y el Sindicato do Crime y que esa pelea no es de Rio Grande do Norte, “esto no es más que una venganza por lo que sucedió en el estado de Amazonas”.

La masacre de Año Nuevo fue atribuida a un ataque de la Família do Norte (FDN), una banda que controla el narcotráfico en la región amazónica, contra el PCC de Sao Paulo.

La policía federal cree que el FDN forma parte de una alianza de varios grupos regionales que quieren pelear por la hegemonía a la poderosa banda paulista.




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