Salud

Terapia cognitivo conductual ¿Qué es y cómo puede ayudarte?

Conoce esta terapia que integra y desarrolla planteamientos de dos grandes corrientes psicológicas, ayudando a abordar gran cantidad de problemas que muchas personas enfrentan a diario.

Lo primero que te preguntarás es de dónde surge la terapia cognitivo conductual. Como su nombre da a entender, esta corriente terapéutica relaciona aspectos de la psicología cognitiva y la psicología conductista, ampliando su margen de acción e incidiendo con mayor profundidad en más dimensiones de los problemas que pueda sufrir el paciente.

De este modo, acepta la premisa conductista de que las conductas mostradas por los seres humanos proceden del aprendizaje durante sus procesos de desarrollo básicos, pero va más allá al rechazar que este aprendizaje se limite a una relación inconsciente de estímulos y respuestas programadas. Sostiene que la manera en que las personas se relacionan con su entorno surge de unos conjuntos de reglas e interpretaciones personales, que suelen recibir el nombre de esquemas cognitivos, y contemplan aspectos tanto de lo que se ha aprendido, como de lo que se percibe y las emociones que se experimentan; aspectos todos ellos que se afectan entre sí.

Estos esquemas son los responsables de nuestras respuestas inconscientes y, en apariencia, automáticas, que a menudo percibimos como imposibles de modificar, incluso cuando son perjudiciales, debido a dicha naturaleza inconsciente. Sin embargo, pueden modificarse, pero para hacerlo de verdad es necesario reparar aquellos esquemas dañados que las originan. Para esto se debe trabajar no solo con los actos que llevamos a cabo, limitación que sí está presente en la psicología conductual, sino que además trabaja con los pensamientos de los cuales emanan tales actos.

Ahora que tenemos más claro qué es y de dónde surge la terapia cognitivo conductual, puede que te estés preguntando dónde acudir para poder beneficiarte de ella con garantías. Se trata de una cuestión de suma importancia. Ya no solo en el caso de esta corriente terapéutica; en cualquier campo de la psicología es de vital importancia encontrar al profesional adecuado. Y es que la psicología, aunque está estrechamente relacionada con la neurología, la medicina y la ciencia, es una disciplina muy difícil de abarcar. Todas las citadas lo son, pero en el caso de la psicología resulta aún más complejo determinar patrones y formas de actuar efectivas, siendo necesario que el terapeuta sepa adaptarse a cada paciente, comprender sus problemas más allá de los moldes establecidos y aplicar los conocimientos y destrezas que ha aprendido de la manera que mejor pueda ayudar a la persona que solicita su ayuda. La psicología es medible, hasta cierto punto, en tanto que sus planteamientos pueden (y deben) comprobarse, pero no es en absoluto una ciencia exacta.

Por lo tanto, es importante recurrir a profesionales que estén capacitados y sepan traducir lo que han aprendido en los libros en terapias efectivas a la hora de ayudar de verdad al paciente. Atendiendo a esta necesidad irrenunciable de calidad y compromiso, te recomiendo que si crees necesitar de esta terapia eches un vistazo a MundoPsicologos.com.ar, donde podemos encontrar una sección con muchos profesionales especializados que podrán, antes que nada, determinar si ciertamente esta terapia es la más adecuada a tu problema, orientarte en cualquier caso y aplicar con garantías el tratamiento más apropiado para ayudarte a vencer las dificultades que estás enfrentando.

Los casos y la manera en que se aplica la terapia cognitivo conductual

Dado que enfoca el problema desde tantos ángulos con una perspectiva tan amplia, puede ser de ayuda en muchas situaciones distintas, pero antes de mencionar unas cuantas vamos a aclarar algunos aspectos a tener en cuenta.

El primero es que esta terapia se centra en los problemas que tienen las personas en el momento de acudir a la consulta, buscando resolverlos para que pueda liberarse de cargas que lastran su día a día. Naturalmente, cuando el terapeuta considere que la disfuncionalidad en el esquema cognitivo erróneo está arraigada en el pasado del paciente, puede optar por volver su atención hacia los recuerdos y experiencias pasadas de este, aunque es solo una posibilidad.

Otro detalle relevante es que se trata de una terapia dinámica, en la cual el terapeuta no se limita a escuchar al paciente. Por el contrario, plantea cuestiones, interactúa con la persona y ofrece sugerencias. El paciente, claro está, debe poner también de su parte en dicha interacción. Como en cualquier aplicación de la psicología, el compromiso de la persona afectada es el primer requisito para la recuperación.

También cabe señalar que es de corta duración. Dado que su objetivo es resolver problemas que afectan al día a día del paciente, no podría considerarse una terapia efectiva si le forzara a sufrirlo durante largo tiempo a la espera de que tal vez diera resultados.

Sobre los trastornos que puede ayudar a superar, son muchos, como fobias, problemas de ansiedad, alimenticios o de baja autoestima, fobias, ataques de pánico y depresiones, entre otros. Como ya decíamos, dificultades que perjudican el día a día de las personas alterando su percepción, y con ella su interacción, con el mundo que les rodea.

Un importante argumento a favor de la terapia cognitivo conductual es que cuenta con una extensa base científica, es decir, que sus premisas y resultados se han demostrado de forma empírica haciendo uso del método científico en lugar de apoyarse en suposiciones. Además, se ayuda de los avances neuro-científicos para mejorar constantemente. No es infalible, ninguna terapia lo es, pero sin ninguna duda la base sólida con la que cuenta le aporta una credibilidad a tener en cuenta.

 

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